Pablo Aure: Insulza, el caballo de Troya de la OEA

José Miguel Insulza, se ha convertido en el “caballo de Troya” para destruir la OEA. Recordemos que el espíritu de la Carta Democrática de la OEA es preservar y proteger la democracia en el Continente.
El Secretario General, asume una posición –pese al manejo distorsionado-, valiéndose de sutilezas para esquivar un análisis riguroso del caso venezolano, despejemos algunas:
I)                   Declaraciones de JM INSULZA: “Hay una serie de cosas propiamente políticas más que jurídicas que están de por medio y yo creo que es mejor que las resuelvan los venezolanos el día de mañana, antes de pronunciarse sobre ellas” (9 de enero).
II)                 Declaraciones de JM INSULZA: “Lo planteó el Ejecutivo, lo consideró el Legislativo y lo resolvió el Judicial”, recalcó. “Las instancias están agotadas y por lo tanto el proceso que se llevará a cabo en ese país es el que han decidido los tres poderes” (11 de enero).
La balanza para medir si la situación es más “política” que “jurídica”, no la tiene el Secretario General; las apreciaciones subjetivas sobre temas de alta trascendencia no pueden mirarse según una óptica particular más allá de los acontecimientos.  La fórmula ha debido invertirse, se trata de un problema “político” que debe abordarse con los mecanismos “jurídicos” y las soluciones constitucionales que ofrece nuestro ordenamiento.
III)               Declaraciones de Hugo DE ZELA (Jefe del Gabinete del Secretario General de la OEA): “la OEA participa cuando hay crisis institucional entre los poderes de un Estado, pero acá no falta que ningún poder del Estado de Venezuela se pronuncie sobre el tema. Ellos tienen que interpretar la Constitución y cómo la interpretan es su prerrogativa” (16 de enero).
La calificación libre y subjetiva, regresa y se impone, ahora asociado a los problemas de interpretación de la Constitución y remitiendo a mecanismos internos para la solución del conflicto, descartando que no existe una crisis “Institucional” para eludir el escenario de la intervención de la OEA en el asunto.  Ante ello, hay que insistir –de manera enfática- que la crisis es “Institucional” y se produce por la falta de aplicación correcta de la Constitución, ocasionando graves daños a la vida institucional y democrática del País.  Corresponde develar y repetir que atravesamos una crisis “Institucional”, por tanto, la OEA no puede eludir su responsabilidad según lo dispuesto en la Carta Democrática Interamericana.
El debate constitucional se agrava cuando no existen mecanismos internos (crisis “Institucional”) que aseguren la vigencia y eficacia del texto constitucional.
La OEA hoy no cumple su papel y desgraciadamente opera como un club de amigos, representados por los presidentes de turnos y con ideología similar.
Es lamentable y vergonzoso ver como Insulza cambia de criterios dependiendo al mandatario del país que se encuentre violando preceptos constitucionales. Por ejemplo: cuando en Honduras las instituciones de ese país en junio del 2009 destituyeron a Zelaya  por atentar contra la Constitución hondureña; opinó en contra de la medida. Luego el año pasado cuando las instituciones de Paraguay  destituyeron al presidente Lugo, Insulza dijo: “Son ya varias las ocasiones en que en algunos países, con apego a la letra escrita de la ley, violan principios democráticos que deben tener vigencia universal”
Ahora en el 2013 acá en Venezuela en el caso de la interpretación del art 231 de la CRBV por parte del TSJ, Insulza opinó: “la OEA no puede interpretar la Constitución venezolana por encima de los poderes públicos del país… “en Venezuela hay una institucionalidad”.
Pero no dijo que esa misma “institucionalidad” destituyó sin formula de juicio a 7 magistrados del TSJ…
Hoy le preguntamos al Secretario general de la OEA ¿Hay institucionalidad en un país donde se masacran a decenas de personas para hacer una requisa en una cárcel…por Dios!
Pero también debemos decirle a Insulza que esa misma institucionalidad que él dice existir en Venezuela permite la injerencia de gobiernos extranjeros o que el mandatario de Nicaragua Daniel Ortega insulte a los venezolanos.
Cómo puede haber institucionalidad en un país donde la presidente del TSJ dice que la justicia que se aplica es socialista, que se desarrolla dentro del plan socialista de la Nación inspirada en el socialismo del siglo xxi.
Hoy los venezolanos vemos con preocupación como otra organismo internacional como es el CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)  cuyo propósito es la promoción, integración y desarrollo de los países latinoamericanos está presidida por Raúl Castro que representa y personifica exactamente lo contrario hacia debemos apuntar que es la consolidación de las democracias en los países americanos. La CELAC en manos de Raúl Castro y con la mirada complaciente de José Miguel Insulza ratifica nuestra tesis de considerar al actual secretario de la OEA como el caballo de Troya de la organización cuya finalidad es destruirla.
@pabloaure