Resignación frente a la escasez

La red pública de alimentos sortea un incremento de la demanda de los productos que ya escasean en los supermercados privados. La situación ha derivado en ventas restringidas a través de la repartición de ticket y la conformación de grandes colas. Pese a la aislada molestia de algunos compradores, la urgencia por obtener el pollo, la carne y otros productos de la cesta básica hace claudicar a una sociedad ante el Estado, publica Correo del Caroní.

Por Eunice Medrano
Fotos Carlos León

Consumidores reclamaron este sábado la escasa oferta de pollos FOTO CARLOS LEÓN

Seis de la mañana y el sol imponente comienza a calentar el suelo guayanés, ese que será cubierto por las cientos de personas que se posarán en él mientras esperan ser atendidos, y así “por fin comprar par de pollos”.

Desde el viernes se formaron largas colas que rodeaban el centro comercial Zulia, donde se encuentra el supermercado estatal Bicentenario, antiguo Cada.


Las personas llegaron al Pdval desde las 5:30 de la mañana

 

Seis pollos por persona era la cantidad vendida repartida en bolsas de dos a un costo entre 70 y 80 bolívares. Asimismo, se vendieron 8 kilos de carne a un precio regulado de 15 bolívares.

“¿Usted cree que esto es justo? En realidad uno pierde tanto tiempo y recibe tanto maltrato, ya llevo 7 horas en cola. Pero qué se hace si esta es la situación que estamos viviendo. Tenemos que enfrentarla”, aseguró Carlos Barreto, consumidor que tuvo que volver, como otras 150 personas más, el día de ayer porque el viernes no alcanzó el tiempo; con un ticket hizo una cola diferente.

“Mira cuántos pollos están vendiendo”, “¿Y la carne?”, “No chica, pagas como 150 bolos por todo… ¡barato!”. Eran las voces, que entre vientos, se escuchaban en aquella cola que al pasar de los minutos se hacía más larga.

Según un trabajador del supermercado, el pollo llegó el jueves en la tarde pero se sacó el viernes porque había que organizar todo para que no fuese un “todo un despelote”.

Una “maravilla”
Por otro lado, la sede de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval) en Alta Vista -frente al centro comercial Orinoquia-abrió sus puertas a las 8:00 de la mañana para vender pollo, leche, harina de maíz, mantequilla y aceite. Al igual que en el Bicentenario, las personas llegaron desde tempranas horas.

Joaquín Mesa, “albañil de oficio y chavista de corazón”, manifestó su descontento, luego de 4 horas de cola, con la situación que está viviendo el estado, ya que, según él, el problema del desabastecimiento en Bolívar se debe a que “Rangel Gómez y José Ramón son unos mafiosos que negocian con los chinos”.

Aunque Mesa, afirmó que quedó satisfecho con la compra y los precios, sus ojos reflejaban la iracundia que acompañaban a sus palabras. En eso, Consuelo Díaz, vendedora de empanadas, lo refutó defendiendo la gestión del gobernador y atribuyendo la ineficiencia al alcalde López.

A pesar de sus diferencias, Díaz apoyó la opinión de Mesa quien también afirmaba que “esto no pasara si el Seniat o el Indepabis hicieran bien su trabajo y no fueran tan corruptos”.

Primer round
“¿No hay? No es justo, porque uno ve a los empleados saliendo con las bolsas full de pollos. Le vamos a mandar al Indepabis a ver si no nos van a vender”, manifestaba a gritos una consumidora del Abasto Venezuela (antiguo Koma), mientras un trabajador de Friosa le aseguraba que pollo no había.

Desde las 8:00 de la mañana se estaba vendiendo pollo en Koma, pero una paleta de 500 aves no fue suficiente para satisfacer la demanda. Con gritos y amenazas estos exigían que les dejarán ver las cavas vacías, de ser esto cierto ellos se irían, pero los trabajadores del establecimiento se negaron rotundamente.

Sólo la Policía del estado Bolívar (PEB) entró a verificar los congeladores y apagó el conato de protesta.

Sin embargo, se le aseguró que el día lunes, en el transcurso de la mañana, se venderán las 2.000 unidades que llegaron este sábado.

“Uno se queja, pero bien hecho que nos esté pasando esto, porque nosotros votamos por estos señores. Ahora como no tenemos pa’ comer si nos quejamos. Y viene más, pero escases y necesidad ¡esto es una burla para el pueblo!”, exclamó José del Valle, mientras se retiraba molesto y decepcionado del local.

Modus operandi

Comprar pollo se ha convertido en toda una maniobra. Los compradores deben cumplir con una serie de pasos para llevar la comida a la mesa.

Primer paso: levantarse antes de que el sol salga para llegar a las 6:00 de la mañana al destino.
Segundo paso: tener temple y paciencia para hacer la cola.
Tercer paso: mantener la paciencia para seguir haciendo la cola cuando se pasa a caja para pagar.
Cuarto paso: tener disponibles mínimo 350 bolívares para hacer la compra.
Quinto paso: dejar las compras en el carro o con algún acompañante para volver a hacer la fila.

Lo que puedes llevar es…

Las limitaciones no acaban en el “dos pollos por personas”. Todo lo contrario, abarcan todos los productos en venta, hasta el punto que debes comprar uno en específico para llevar otro. Por ejemplo: hay que comprar el café para llevar la leche.

Por persona

3 kl de leche en polvo
8 kl de carne
2 pollos
2lts de aceite
2kl de mantequilla
2kl de harina de maíz
1kl de mayonesa

En Koma, los consumidores exigieron que se les vendiera el “pollo acaparado”

La Fuente no tenía ni carne ni pollo, sólo jamón, queso, granos y leche en polvo