César Miguel Rondón: Salida humanitaria y miseria humana

Antes de entrar de lleno en las declaraciones de Maduro, puntualicemos algunos detalles con relación al caso del comisario Iván Simonovis:

En primer lugar, recordemos que en un juicio amañado, cargado de trapisondas, de trampillas de todo tenor, nunca se le pudo comprobar al comisario Simonovis las acusaciones que le ha hecho el Gobierno. El comisario Simonovis solo -ha quedado claro- trató de evitar que la gente llegase a Llaguno, llegase al Palacio de Miraflores. Nunca dio la orden de disparar, ni nada parecido. Eso en primer lugar.

Dos. Recordemos que fue el propio Gobierno el que se opuso, abiertamente, a que se conformase una auténtica Comisión de la Verdad que investigase a fondo los hechos de abril del 2002 en Caracas. Por algo el Gobierno no quiso que se investigase a fondo lo que allí ocurrió.

Tres. Y esto es muy importante: hay que recordar todo lo que reveló el general y ex magistrado Eladio Aponte Aponte, con relación a la manipulación que se hizo en el caso de los comisarios; de cómo hubo toda una estratagema política para cargarlos y condenarlos.

Puntualizados estos tres aspectos, vayamos entonces a las lamentables declaraciones del señor Maduro en el día de ayer.

El señor Maduro convoca  a un Comité de Víctimas, que es un comité manejado por el Gobierno, y con ellos por delante dice que no puede haber impunidad. Esa es su manera de responderle a la conmovedora carta de Ivana Simonovis donde pide clemencia, donde pide que su padre pueda ser atendido.

Recordemos que a Iván Simonovis no se le ha dado el tratamiento adecuado. No recibe sol, está confinado a un espacio mínimo, y de allí sus dificultades de salud. No recibe la atención médica que se recomienda, que han sugerido. Sus huesos, como se leyó en un reporte reciente y lo acusó también su hija, son los de un  hombre ya de 80 u 85 años, es un  viejo prematuro. Tiene una situación de salud realmente delicada.

Ante esto, ¿qué dice este individuo Maduro? Dice en primer lugar: “No estoy de acuerdo con las salidas humanitarias”.

¿Se habrá dado cuenta este individuo de la frase que soltado, de la gravedad de lo que ha dicho?

Creo que ni los peores criminales, dictadores, genocidas de la historia se atrevieron nunca a una frase como esa. Cuando Maduro dice que no cree en una salida humanitaria, está negándose a lo humanitario a lo humano. ¿O es que usted no lo es, Maduro?

Y por otra parte viene y dice: “Por lo menos esa niñita tiene a su papá que lo verá dos o tres días a la semana, pero hace 11 años los hijos de Daniela Mendoza no ven a su papá ni el hijo de Blanco García”.

Usted está manipulando, Maduro, porque la desgracia que le ocurrió a estas personas no se ha comprobado que sea culpa de Iván Simonovis. Pero cuando usted dice “esta niña por lo menos puede ver a su papá”, está llegando ya al colmo del cinismo, de la crueldad y de la miseria.

Ya sabemos que usted no cree en salidas humanitarias, pero es bueno que sepa lo siguiente: inclusive en un país tan desmemoriado como el nuestro, este chorro de odio, no será olvidado jamás.