Baltimore Ravens vencen a San Francisco 49ers y ganan el SuperBowl en vibrante encuentro

Con gran actuación de su mariscal Joe Flacco y una defensa que funcionó en los momentos precisos, los Baltimore Ravens ganaron este domingo el SuperBowl de football americano al derrotar 34-31 a San Francisco 49ers, en la final por el campeonato jugada en Nueva Orleans.

Flacco lanzó con efectividad 22 de 33 pases para 287 yardas y tres touchdowns, que aseguraron a los Ravens su segundo título de la Liga Nacional de Football Americano (NFL), y primero desde el año 2000.

El mariscal de campo de los Ravens fue nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) del 47 Superbowl jugado en el Louisiana Superdome de Nueva Orleans, a lleno completo de 73.000 espectadores, y que se vio interrumpido 33 minutos por un apagón parcial en el estadio.

Los ‘Cuervos de Baltimore’ le dieron a su técnico John Harbaugh el primer título de su carrera y un importante hito sobre su hermano menor Jim, quien dirigió a los 49ers en un duelo bautizado por la prensa como el “HarBowl”.

El partido marcó el retiro del apoyador defensivo de los Ravens, Ray Lewis, quien se despide con su primer anillo de campeón luego de 17 años en la Liga, y en medio de acusaciones por supuesto uso de sustancias dopantes.

Los Ravens iniciaron pisando fuerte cuando apenas en el tercer minuto abrieron el marcador gracias al primer ‘bombazo’ de touchdown de Flacco.

El mariscal de campo de los ‘cuervos blancos’ conectó un pase 13 yardas con Anquan Boldin para el primer TD. Poco después, el pateador Justin Tucker aseguraba el gol de campo para poner el 7-0 en el pizarrón.

Casi en los finales del primer cuarto, los 49ers reaccionaron para descontar 7-3 luego de 12 jugadas culminadas con gol de campo de David Akers.

La alegría duró muy poco en la casa de los ‘bomberos’ californianos -exactamente lo que demoraron dos comerciales de 30 segundos y 4 millones de dólares cada uno-, pues luego del breve receso Flacco lanzó otros dos pases precisos que terminaron en sendas anotaciones de Baltimore, que se fue al descanso con ventaja de 21-6.

En el intermedio, Jim, el más emocional de los hermanos Harbaugh, hizo todo lo posible por levantar el ánimo de sus alicaídos 49ers, mientras John, un poco más cerebral, seguía elaborando tácticas para desmantelar a sus rivales.

Empero, ninguna fórmula milagrosa parecía poder salvar a los 49ers, que se sacudieron en sus cimientos con el cuarto estilete clavado por los Ravens, y que puso el partido con un contudente 28-6 en el marcador del SuperDomo de Nueva Orleans.

Segundos después que Akers pateara el balón para dar comienzo al tercer cuarto, el ‘cuervo’ Jacoby Jones recibió el ovoide en la raya final, y en desenfrenada carrera de 109 yardas lo paseó a lo largo del campo para anotar el gol de retorno más largo en la historia de la NFL.

Justo en el festejo de Jones, se apagaron parte de las la luces del estadio por un fallo eléctrico, y la gigantesca instalación quedó en penumbras, como el ánimo de los parciales de San Francisco.

El apagón duró poco más de media hora, y el SuperBowl fue reanudado con algunas luces todavía apagadas y el sistema de ventilación desconectado, pero los que más parecieron sentírselo fueron los Ravens, y su quarterback Flacco, que parecieron perder la concentración en ese lapso.

Los 49ers regresaron con las pilas puestas y en la medianía del tercer tramo su mariscal de campo Colin Kaepernick pudo ver la luz por primera vez, al enviar un pase de TD de 31 yardas a Michael Crabtree, para colocar el encuentro 28-13.

Los de San Francisco siguieron presionando y tras derribar a Flacco pasaron a la ofensiva, poniendo el balón en primera y gol, para conseguir acortar distancia 28-23 cuando Frank Gore se fue 6 yardas por una esquina tras una jugada de engaño.

Un gol de campo de Justin Tucker adelantó de nuevo a los Ravens 31-23, pero San Francisco levantó cabeza con una corrida de 15 yardas de su quarterback Colin Kaepernick, la más larga para un mariscal de campo en la historia de los SuperBowl, que puso el encuentro 31-29.

Los 49ers Francisco intentaron de todo para romper la formación defensiva de Baltimore, pero entre Lewis y sus compañeros lograron frenar las acometidas para sellar el importante triunfo.

AFP