Empresas del Estado sobrefacturan importaciones

(Foto Afp)

El economista Asdrúbal Oliveros señaló durante el foro Perspectivas Económicas 2013, organizado por el cuerpo de Estrategia del diario El Nacional, que 40% de las importaciones que realiza el sector público son ficticias.

BLANCA VERA AZAF / El Nacional

El director de Ecoanalítica dijo que hay una gran desviación de recursos por parte de empresas del Estado que sobrefacturan las compras en el exterior, es decir reciben las divisas pero no realizan las importaciones, de acuerdo con un estudio que elabora la firma. Asimismo señaló que en el sector privado también existe esta práctica, en una escala menor, pues 19% de las compras son sobrefacturada.
De acuerdo con Oliveros, si se toma en cuenta el total de compras públicas y privadas en el exterior, 16% de importaciones son dólares que se asignan a compras ficticias.

Oliveros aseguró que entre el tercer trimestre de 2012 y enero de 2013 la caída en las aprobaciones de divisas fue de 50%, mientras que las reservas líquidas del Banco Central de Venezuela apenas superan los 2 millardos de dólares.

Calificó como “trampa ideológica” la actuación del gabinete económico, que ha conducido a que muchas decisiones en política cambiaria no se tomen de manera adecuada. Sin embargo advirtió que una devaluación “no es estrictamente necesaria”.

Se refirió a los tres escenarios que en este momento existen en el Gobierno sobre política cambiaria. El primero es decretar un tipo de cambio dual dentro de la Comisión de Administración de Divisas, permitiéndole a Petróleos de Venezuela vender sus dólares al BCV a un tipo de cambio más alto y eliminando el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera.

El segundo escenario es mantener el Sitme, pero abriéndole las puertas a Pdvsa en sus subastas. Cadivi quedaría para bienes prioritarios.

El tercer escenario es instaurar una mesa de cambio dentro del BCV o en la Bolsa Pública de Valores y dejar a Cadivi sólo para bienes prioritarios.
En el caso de que no se produzca ningún cambio en la política cambiaria, Oliveros señala que habrá más restricciones de divisas para el sector privado en áreas como informática, electrodomésticos, textil, telecomunicaciones, servicios y comercio. Aquellos sectores que continúen recibiendo divisas serán sometidos a estrictas políticas de control de precios, sobre todo en rubros como alimentos y medicinas.

En jaque. “El Gobierno está en jaque, pero no en jaque mate”. Con esta expresión el economista Ramiro Molina explicó la explosión monetaria histórica que tiene el Gobierno, y que alcanza los 714 millardos de bolívares, lo que equivale a 2,5 veces más dinero represado del que había a finales de 2010.
Sumado a esto está el financiamiento que recibe Pdvsa del BCV y que para finales de diciembre alcanzó 160 millardos de bolívares. “Si llegó a esos niveles, no existe nada que impida que siga aumentado, aunque se sabe que  Pdvsa canceló 25 millardos de ese pagaré”.
Además existen 15 millardos de bolívares entre bancos públicos y una cuenta de la Tesorería Nacional en el BCV que tiene 60 millardos de bolívares adicionales.
Molina dijo que las reformas en las leyes económicas que involucra al Fondo de Desarrollo Nacional, al Banco Central de Venezuela, Bandes y otros organismos no han sido aún utilizadas, por lo que se puede esperar que continúe la entrega de recursos.
Hizo alusión a la nueva mirada que Pdvsa ha puesto en el oro, impulsando la explotación del metal en Guayana. Asegura que hay un gran apetito por el oro no monetario en los mercados internacionales, que ven en la compra de certificados una gran oportunidad de negocios. “Con la explotación de 200.000 onzas de oro a precios actuales, el Gobierno podría recibir hasta 300 millardos de dólares”.

La expansión del dinero
El economista Ramiro Molina se refirió a los “años estelares” del sistema financiero, lo que ha conducido a que sólo en 2012 la cartera de créditos aumentara 46%. Señaló que las reservas excedentarias del sistema financiero sumaron 90 millardos de bolívares hasta el viernes pasado, y más de la mitad de estos fondos pertenece a la banca pública. Molina asegura que la expansión monetaria se ha logrado gracias al boom crediticio que ha impulsado el oasis de bienestar que vive la sociedad venezolana. “Como el dinero se encuentra represado y hay control de cambio, muchos de estos recursos se prestan o se utilizan para adquirir bonos del Gobierno, lo que le da un gran espacio de confort a la banca”.