Alberto Franceschi: Pobre oposición de gorreros de la barra

Alberto Franceschi: Pobre oposición de gorreros de la barra

No deja de ser revelador, de la enorme confusión en las filas opositoras, el hecho que muchos siguen opinando para esa especie de campaña electoral eterna que anima y justifica el chavismo desde hace 14 años.

Tampoco parece haberse entendido, si aceptáramos que alguna vez el partido de gobierno fue mayoría electoral, que en demasiadas ocasiones dejó los gruesos rastros del fraude ejecutado ya sin tapujos.

El sistema fraudulento del CNE chavista con los circuitos cambiantes según organicen la manipulación de mesas, centros, clientelas, etc, está otra vez frente a nuestros ojos, aunque ahora, por fin, el responsable de la MUD califique acertadamente de TRAMPA estas nuevas trapisondas como las que le quitaron la mayoría a la oposición en la Asamblea Nacional.





Dicho esto, déjenme aguarles la fiesta de entusiasmos estólidos a quienes crean que pueden obtener ganancias electorales, no digamos enfrentando al invencible adlátere que merecerá el mejor trabajo de los maquilladores de cadáveres para presentarlo como el estadista heredero y frente al cual se estrellara hasta san Capriles, fraude mediante, sino incluso la legión de pedigüeños que pululan en las clientelas locales detrás de los caudillitos aspirantes a vivir de los dineros públicos en los centenares de municipios, quienes morderán el polvo de la derrota porque el plan del PSUV es raspar la olla como con las elecciones de gobernadores y son muy pocos los que puedan sobrevivir si es que lograron pactar su sobrevivencia.

Nada nuevo bajo sol, a no ser que la ausencia del gran caudillo que, contrariamente a lo que muchos esperan, no deparará espacios de diálogo y mejores repartos, sino que desencadenará una codicia desmedida con las elecciones municipales, si es que llegamos allá, de una legión de depredadores, que sintiéndose al borde del próximo precipicio, resuelven entre ellos caerse a dentelladas por los despojos del estado chavista y allí sencillamente no hay espacios par a los gorreros de la barra de oposición. Les participo que en esos municipios ganará quien resuelva la TROIKA (Maduro,Diosdado, Ramirez)

Definitivamente nuestra pobre oposición no la acomoda la evidencia de las trampas y al parecer ni siquiera las humillaciones, como se escenifico el degredo de debate sobre corrupciones reales o supuestas, que han promovido en la AN precisamente los jerarcas de la corrupción.

Cuando vi “a eso” que queda de ese ser humano, saltando la talanquera como diputado, además de sentir una profunda vergüenza ajena, recordé como había arado en el mar proponiéndole a los grandes ductores de nuestra oposición, que escogieran como candidatos a diputados a presos políticos o a sus esposas o hijas, para representarnos en esa institución fantoche.

Pues no, según ellos, había que poner de candidatos y elegir a los fieles de las camarillas de los dueños de los partidos. Muchas gracias cabe decirles a los de esa pupila fantástica, de preferir alimañas en lugar de los mártires de este régimen como son los presos políticos y sus familias.

Vean la diferencia que hubiera podido significar entre llevar a la esposa de Simonovis a la Asamblea, o llevar a uno de pobres diablos salta talanqueras… y todavía faltan…

Nota: Para los que no vivieron en los pueblitos de la Venezuela profunda, “los gorreros de la Barra” eran aquellos por supuesto no invitados a las bodas, quinceaños o bautizos que entre empujones se arremolinaban y se empujaban bulliciosos a las puertas de la casona de los ricos y les mandaban a repartir aguardiente del barato y los pasapalos fríos que iban sobrando. Siempre las barras se agarraban a carajazos y casi se medía el éxito de la fiesta por el tamaño de las trifulcas en las barras.