Protesta indígena cierra aeropuertos de Canaima y Santa Elena de Uairén

(Foto cortesía @mramirezcabello )

La comunidad pemona de Urimán, que se levantó contra las acciones del Ejército, mantiene desmovilizados a un grupo de funcionarios del Redi Guayana.

Lo de este viernes se resume en que el viceministro de Petróleo y Minas y el alcalde de Gran Sabana intentaron mediar, sin éxito, con los pemones que mantienen retenidos a más de 40 militares en Urimán; un asomo de conflicto ante la llegada de Julio César Fuentes Manzulli; y una reunión con acuerdos someros con Clíver Alcalá Cordones. De resto, la protesta se mantiene con la esperanza de un acuerdo para hoy, así lo informó la periodista Natalie García de Correodelcaroni.com.ve.

Indígenas pemones persisten en la retención de más de 40 funcionarios del Ejército en la comunidad de Urimán, ubicada dentro del Parque Nacional Canaima. La acción iniciada este jueves fue apoyada por otros sectores y desató una ola de protestas entre las localidades ancestrales, quienes se unen al clamor en contra de los “atropellos militares” y la imposición de medidas que limitan su vida cotidiana.

En Santa Elena de Uairén, capital del municipio Gran Sabana, fue tomado el aeropuerto a las 5:00 de la mañana del viernes. A las 4:00 de la tarde, en Canaima, sector occidental del parque del mismo nombre, los habitantes hacían lo mismo para impedir que un equipo antimotín del Ejército saliera a Urimán a disolver la detención forzada de los castrenses.

Néstor Ramírez, capitán general del sector 3, que incluye a Urimán y otras 12 comunidades, informó que los militares que fueron desarmados y atados el jueves estaban siendo atendidos. “Se les permitía comer, tomar agua, hacer sus necesidades e inclusive, bañarse”. Indicó que ayer los desamarraron y que los habían acomodado en dos habitaciones de una casa en Urimán, bajo custodia de la comunidad.

Reiteró que su intención “no era hacerles daño”, sino que la medida generara una respuesta de las autoridades en cuanto a las limitaciones impuestas recientemente, entre ellas la suspensión de los vuelos a los distintos sectores, lo que había generado desabastecimiento alimentario y de combustible, pues el acceso a muchos lugares es exclusivamente aéreo.

Cuestión de honor
Además, dijo que estaban “cansados de los atropellos”, al tiempo que expresó que el detonante de las protestas fue una reunión sostenida con el mayor general Clíver Alcalá Cordones, comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Guayana (REDI-Guayana), hace unas semanas.

“Él, prácticamente, nos humilló. Nosotros queríamos diálogo, que la situación se resolviera porque no teníamos comida, combustible, y él nos dijo que eso no era problema suyo. Eso nos cayó mal, nos irrespetó, por eso no queremos nada con ese señor. Mantendremos la protesta hasta que venga aquí el vicepresidente Nicolás Maduro, el ministro de la Defensa y otros ministerios”, exigió.

Ramírez manifestó que los pueblos indígenas tienen muchas carencias, y que éstas se vieron acentuadas con las medidas aplicadas por el Redi para combatir a la minería, oficio que reconocen ejercer como única fuente de ingreso en algunos lugares.

Pero más allá de la minería, el punto de honor de los pemón es el respeto a sus leyes y a sus derechos como indígenas, como humanos. Ramírez reconoció que el no reconocer que sus problemas son importantes los “ofende e irrespeta”, y eso sintieron al no obtener respuestas del Redi y del resto de instituciones a las que han acudido en busca del cumplimiento de sus derechos como habitantes del país.