Asesinan a prospecto guayanés en San Félix

Daniel Ventura Viamonte Márquez estaba llegando, en su moto, a la casa de su novia, en Barrio Guayana el viernes en la noche. No se había bajado cuando dos hombres se le acercaron y, sin más, le dispararon a quemarropa. correodelcaroni.com

(foto William Urdaneta)

El joven, pitcher de la Liga Celestino Grillet, recibió nueve balazos que acabaron con su vida y con la posibilidad de convertirse en grandeliga. Peluca y el Marquito son señalados como los responsables.

Un sueño de convertirse en un pitcher grandeliga fue truncado por 9 balazos. Hace varios meses, Daniel Ventura Viamonte Márquez comenzó a chequearse con scouts de las mayores para jugar béisbol profesional, pero la noche del viernes acabaron con su vida y con todas sus aspiraciones. Tenía 18 años.

Eran las 8:20 de la noche cuando Daniel fue a visitar a su novia en la calle principal de Barrio Guayana, en San Félix. La joven lo esperaba afuera de su casa y corrió a darle un beso cuando él todavía no se había bajado de su moto. Segundos después sonó la primera detonación. Daniel cayó al piso, un pistolero se le encimó y le disparó 8 veces más.

El pistolero y su compinche huyeron después de que el arma se quedó sin municiones. Las detonaciones y los gritos desesperados de la muchacha alertaron a sus vecinos, quienes inmediatamente salieron de sus casas a ver qué ocurría. Daniel fue montado en un Fiat Palio, color gris, y trasladado al Hospital Dr. Raúl Leoni, pero murió en el trayecto.

“Su vida era el béisbol”
Daniel comenzó a jugar béisbol a los 5 años de edad. Sus primeros batazos, carreras y pitcheos fueron con el equipo Antonio José de Sucre. “Ahí quedaron campeones varias veces y hasta fueron a mundialitos de béisbol”, contó su tía, Yesenia Viamonte, mientras hacía las diligencias necesarias para retirar el cadáver del joven de la Policía científica (Cicpc).

En su adolescencia jugó varias temporadas para Caciquitos, perteneciente también a la Liga Celestino Grillet. Hace tres años volvió a Antonio José de Sucre y en 2012 formó parte del equipo que se alzó con el campeonato nacional de Criollitos de Venezuela. “Su vida era el béisbol. Era un muchacho muy sano”, recordó su tía.

Su tío, Carlos Viamonte, agregó que además del béisbol, Daniel tenía como pasatiempo volar papagayos. “Eso era lo suyo… no pasaba un día sin volar papagayos. El lunes comenzaría a trabajar en Ferrominera mientras esperaba a que lo llamaran de un equipo de las mayores para ser beisbolista profesional… pero ya nada de eso pasará porque nos lo quitaron”.