Precios de vehículos usados siguen duplicando el valor oficial

(foto eltiempo.com.ve)

En su edición del domingo 3 de febrero, El Tiempo reseñó la situación de escasez de vehículos nuevos en varios concesionarios de la zona norte de Anzoátegui. Quien desee adquirir un automóvil debe anotarse en largas listas de espera, pues los mostradores recibieron el año vacíos. eltiempo.com.ve

Jorge Lanz, un ingeniero que debido a la crisis buscaba con urgencia un carro para comenzar a prestar servicio de taxi ejecutivo, y no pudo conseguirlo en las agencias, debió  acudir al mercado secundario, pero tuvo que poner sus planes en espera.

“Visité varias tiendas de vehículos usados pero los precios son una burla, al igual que el que piden los vendedores que salen en los anuncios clasificados o en las páginas web especializadas. Un Ford Fiesta, modelo 2009, lo ofrecen en Bs 215 mil  y cuando fui al concesionario Ford me informaron que el automático cuesta Bs 164 mil, pero no hay. Tengo el dinero guardado a ver qué va a pasar con esa ley nueva”.

Lanz se refirió al proyecto de ley (aprobado en primera discusión por la Asamblea Nacional), que regula el mercado automotriz. Por esta situación, al parecer, la escasez se ha trasladado, también, al sector de carros de segunda mano.

Pocos y viejos

En un recorrido realizado por este medio de comunicación por seis locales dedicados a la venta de vehículos usados, se constató que la oferta es poca y, en su mayoría, se trata de modelos anteriores a 2009, que no pueden optar por un crédito bancario así que, a no ser que el comercio tenga su propio plan de financiamiento, el comprador debe pagar de contado.

Por ejemplo, en Automotores Puerto La Cruz, en la avenida Municipal de la ciudad porteña, apenas tenían unos seis carros en exhibición, y lo más nuevo era una camioneta Ford Explorer de 2008.

El escenario era  similar en el establecimiento  “Carros Usados” de la avenida 5 de Julio y en otros dos locales  ubicados en la avenida Constitución y en el sector Los Yaques.

También en Ruga Motors, de la avenida Intercomunal Jorge Rodríguez. Mientras que en Car Masters, en Vistamar (Lechería), no había ni un solo vehículo.

“La gente no quiere  comprar ni vender porque no se sabe qué pasará con lo de la ley”, dijo un encargado de este último negocio.

En todos los locales visitados, los vendedores recordaron que más de 90% de los vehículos que se comercian en este tipo de “agencias” son bajo la modalidad de la consignación: el propietario lo lleva y es quien establece el precio que desea conseguir.

“Es cierto que a veces exageran un poco, y quieren por un carro modelo viejo lo mismo que cuesta uno nuevo, con el alegato de que en los concesionarios no hay y las listas de espera son largas. El que necesita un vehículo rápido termina pagando de más”, indicó otro comerciante.

Expectativas

Como Lanz, la administradora Florángel Churión ha optado por “mantener la calma” y aguardar por la aprobación de la ley.

“Iba a vender mi carro, un Hyundai Getz 2010, porque necesito uno tipo sedán o una camioneta pequeña, pero ahora simplemente no sé qué precio ponerle. Esperaré que la Asamblea Nacional decida”.

El director  del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios (Indepabis) en Anzoátegui, Arquímedes Barrios, explicó que será una vez que aprueben la ley  sobre compra y venta de carros nuevos y usados cuando  podrá iniciar las jornadas de fiscalización, tanto en los concesionarios como en el mercado secundario.