Nitu Pérez Osuna: Tres hechos y una relación

Un primer hecho, la renuncia del papa. Benedicto XVI ha anunciado al mundo que ya no tiene fuerzas para seguir al frente de la iglesia de Pedro. Tres cosas caben resaltar de esta decisión: 1) la entereza demostrada por quien renuncia no solo a una dignidad especial sino también, a un trono. El mayor poder de los creyentes está concentrado en la figura del papa y aún así, un hombre siente que su incapacidad para hacerle frente a esos compromisos de manera adecuada es causa de renuncia. Eso revela grandeza y responsabilidad; 2) Benedicto toma esta decisión y toma por sorpresa a toda la curia ya que hasta hoy sigue activo. Qué decir de quiénes ya ni activos están y su cúpula los mantiene como sea para que el poder no corra riesgo, y 3) su salida es tan solitaria como su llegada. No puede nombrar un sucesor y ni siquiera insinuarlo.

Segundo hecho. Israel Álvarez de Armas, integrante de la junta patriótica, introdujo un escrito dirigido a la Fiscal, Luisa Ortega Díaz, solicitando el traslado de una comisión del CICPC a la Habana para verificar el fallecimiento del presidente Hugo Chávez Frías. El señor de Armas hace esta solicitud luego de recibir información desde Cuba que afirma tal desenlace. Nada se le ha respondido y más bien entendemos que su libertad corre riesgo. A estas alturas, nadie sabe a ciencia cierta si el comandante en jefe de la fuerza armada bolivariana sigue al frente de sus funciones o no.

Los usurpadores del gobierno pretenden que les creamos todos sus “partes oficialistas” cuando son los mismos que hasta el día de hoy no nos han dicho aún quién mató a Danilo Anderson, o qué fue lo que verdaderamente pasó en Amuay, que sucedió en la embajada en Kenia y por qué terminó asesinada la embajadora, cómo fue lo de Antonini Wilson, quién contrató al testigo estrella aquel, quienes son los culpables de pudreval, a cuenta de qué un iraní carga un cheque del banco de Venezuela por 70 millones de dólares etc. Un gobierno que no merece crédito alguno exige que se le crea sin exhibir prueba alguna.

El tercer hecho. Un periodista español, Emil Blasco, firma una crónica que anuncia al mundo que Chávez, no solo perdió la voz, sino también la batalla contra el cáncer. El ministro de información venezolano le responde, después de prolongado silencio, que lo dicho por el comunicador hispano es falso. El periodista español le reta: si es mentira “saquen un video de Chávez que me desmienta”. Villegas, el ministro, no ha tocado mas el asunto.

La relación es evidente. El papa ha procedido con gran responsabilidad ante la merma de sus capacidades. En Venezuela no se hace lo mismo por cuanto lo único importante es preservar el poder para sí mismo y para la camarilla presidencial. Las instituciones están presas de esa misma camarilla y sin embargo, el gobierno se da cuenta de que esta situación comienza a ser insostenible a nivel nacional e internacional. Estaremos muy pendientes del “pronto” desenlace.

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