Nueva medalla para operadores de drones genera polémica en EEUU

La decisión del Pentágono de crear una medalla para premiar “las acciones extraordinarias” de los operadores de drones (aviones no tripulados) enojó a numerosos excombatientes estadounidenses que critican la decisión de otorgar la condecoración a militares cuya vida no está en juego.

El secretario de Defensa Leon Panetta anunció el pasado miércoles la creación de la “Distinguished Warfare Medal”, que reconocerá las acciones de los operadores de drones y aquellos militares especializados en la guerra cibernética, quienes tienen, según Panetta, “un impacto directo en las operaciones de combate”.

Se trata de la primera medalla que premia el valor en el combate creada después de la Segunda Guerra Mundial. Pero su cuarta posición dentro de la orden protocolar de condecoraciones militares causa molestias: la Distinguished Warfare Medal, se inscribe justo por debajo de la prestigiosa medalla de honor (11 concedidas luego del 11 de setiembre), las Cruces específicas para cada rama de las Fuerzas Armadas, y la Silver Star (menos de 900 concedidas desde 2001). Pero precede a la Estrella de Bronce, que se entrega por el valor en el combate.

La asociación de Veteranos de guerras en el exterior (VFW, por su sigla en inglés), la agrupación de excombatientes más importante de Estados Unidos, “está en total desacuerdo con el Pentágono”, afirmó en un comunicado su presidente, John Hamilton.

“Quienes están lejos del frente tienen un impacto inmediato en el campo de batalla”, reconoció, pero señaló que “las medallas que no pueden ganarse si no es mediante el contacto directo durante el combate, deberían valer más que aquellas concedidas por el trabajo en la retaguardia”.

En su página editorial, el diario Dallas Morning News juzgó como “insultante” la decisión del Pentágono, argumentando que “un operador de un vehículo elevador cerca de Kabul enfrenta mayores peligros que un piloto de drones”, porque, según el rotativo, los operadores de drones están basados en Estados Unidos y vuelven a su casa luego de terminar la misión.

Los asesinatos selectivos realizados con drones contra militantes sospechosos de pertencer a Al Qaida en Pakistán, Yemen, Somalia y otros lugares, han sido condenados por grupos de derechos humanos como una guerra ilegal y clandestina.

Pero la mayoría de los legisladores estadounidenses apoya la campaña como una forma efectiva de enfrentar a Al Qaida sin el despliegue de tropas en operativos militares de envergadura.

AFP