Polémica en Río de Janeiro por el “Monopoly” carioca

Una versión del juego “Monopoly” que incluye las obras públicas realizadas por el ayuntamiento de Río de Janeiro y que será distribuido en escuelas de la ciudad ha desatado una polémica en la que opositores acusan a la alcaldía de hacer propaganda encubierta.

Estrela, un tradicional fabricante brasileño de juguetes, confirmó hoy a Efe que fue suya la idea de lanzar esta nueva versión de “Banco Imobiliário”, como se conoce en el país al “Monopoly”, y que cuando pidió la respectiva licencia, la alcaldía se interesó en comprar 20.000 unidades del juego.

Según el ayuntamiento, esta versión del juego, llamada “Cidade Olímpica” ayudará a “dar visibilidad a Río de Janeiro, ciudad que será sede de los principales eventos internacionales en los próximos años”, como el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

En el juego tradicional se pueden comprar calles y propiedades en distintos lugares del mundo, mientras que en la versión carioca existe la posibilidad de invertir en iconos de la ciudad como el Cristo del Corcovado, el cerro del Pan de Azúcar, el estadio Maracaná, el sambódromo y el barrio de Copacabana, pero también en obras que realiza el Ayuntamiento.

Entre esas obras figuran la avenida Transcarioca, el Museo del Mañana y el Parque Olímpico, así como empresas públicas como Rio Filme, encargada de la distribución y fomento de la industria cinematográfica.

Además, los jugadores pueden recibir “premios” en determinadas casillas, como los 10.000 reales (unos 5.000 dólares) que se ahorrarán los usuarios en billetes de autobús cuando esté en funcionamiento una de las vías expresas que construye la alcaldía.

Todas esas obras pertenecen a la gestión del actual alcalde, Eduardo Paes, que el pasado 1 de enero comenzó un segundo mandato de cuatro años.

De acuerdo con la alcaldía, los profesores pueden usar el juego “de forma pedagógica” con los alumnos, que aprenderán sobre su ciudad “a partir de una visión más contemporánea”.

El juego será lanzado en el mercado en mayo próximo y las 20.000 unidades adquiridas por la alcaldía, que costarán en total 1.050.748 de reales (unos 533.200 dólares), según el diario O Dia, serán distribuidas entre los alumnos de la red municipal de escuelas.

Las protestas no se han hecho esperar y el Sindicato de Profesionales de la Educación del Estado de Río de Janeiro expresó su repulsa por la compra y sugirió que el dinero gastado “podría ser usado en la revalorización del salario de los trabajadores o en mejorar las condiciones de las escuelas”.

El concejal Jefferson Moura, del opositor Partido Socialismo y libertad (PSOL), pidió información sobre la compra de los juegos y la utilización de los símbolos municipales, y dijo que la edición no persigue una intención pedagógica sino que está pensado “para la divulgación de las realizaciones del programa de gobierno de la actual administración”.

Según Estrela, cada año se producen entre ocho y diez versiones de “Banco Imobiliário” y la de Río de Janeiro se propuso por ser la ciudad la primera de América del Sur en acoger unos Juegos Olímpicos.

Además, especificó que las obras que aparecen en el tablero fueron escogidas por un grupo de ejecutivos de la empresa siguiendo “criterios de importancia” y que es la primera vez que fabrica un juego tras llegar a un acuerdo con una institución pública.

La alcaldía ha recordado que esta no es la primera vez que el popular juego tiene una edición especial, pues se han hecho otras sobre temas o lugares específicos, como una dedicada a Nueva York.

Fuentes del Ministerio Público de Río de Janeiro explicaron a Efe que están analizando las informaciones publicadas sobre el caso para decidir si es necesario investigar la compra de este popular juego de mesa. EFE