Alerta de crisis social en Venezuela si no se suben los salarios

Fedecamaras dijo este martes que en el país hay una crisis económica y política que se agravará con una crisis social “en el corto plazo” si no se elevan los salarios y no se garantiza el poder adquisitivo a los trabajadores.

“Hay muchas demandas sociales (…) no quisiéramos ver potenciada una crisis económica con una crisis social encima de la que no podemos obviar que es la crisis política en pleno desarrollo”, declaró el presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción (Fedecamaras), Jorge Botti.

El alza salarial, estimó, debe ser de entre un 25 y 30 %, por debajo del casi 32 % de la devaluación de la moneda nacional frente al dólar decretada este mes por el Gobierno del presidente Hugo Chávez, elementos estos dos últimos de las crisis económica y política del país, dijo Botti a la emisora privada Globovisión.

Hay que subir el sueldo y también “recuperar la capacidad adquisitiva que ha venido deteriorándose”, insistió.

Los porcentajes de incremento salarial apoyado por Fedecámaras supera al 20,1 % que alcanzó la inflación el año pasado.

Botti indicó, no obstante, que el nuevo salario “se volverá sal y agua” si la inflación sube entre un 25 y 30 % como estiman para este año.

Indicó que el Gobierno está retrasando la toma de decisiones importantes como la apertura de un “mercado paralelo” de divisas que alivie y complemente el control estatal de cambio que atiende “de manera restrictiva y lenta” la importación de productos y bienes de capital.

La devaluación elevó el dólar de 4,30 a 6,30 bolívares y dejó “atrapados casi 9.000 millones de dólares” que el Gobierno aún no entrega a los importadores, quienes así han visto cerradas sus líneas de crédito, reveló.

Botti también desestimó las previsiones gubernamentales sobre un crecimiento de la economía y dijo que más bien se registrará “una contracción económica de entre -1 y -3 %”, lo que “dependerá del dinamismo” que el Gobierno aplique al mercado paralelo de divisas, cuya existencia ha dicho que se mantiene en evaluación.

También dependerá, añadió Botti, “de la capacidad del Gobierno de seguir potenciando el gasto público”.

Sobre una reforma fiscal que el Gobierno ha dicho que también estudia, el presidente de Fedecámaras advirtió que ella “no necesariamente” debe significar un aumento de impuestos y también podría implicar “una reducción de gastos” estatales.

En este sentido dijo que la burocracia estatal se ha tornado “macrocefálica”, ya que de las 980.000 personas que empleaba hace diez años pasó en la actualidad a casi tres millones y eso es “muy pesado”, subrayó.

Las crisis política, económica y social que diagnostica Fedecámaras podrían ser minimizadas, añadió Botti, con “algo que no está en escena: la convocatoria a un diálogo abierto entre todos los actores” políticos, sociales y económicos, afines y detractores del Gobierno.

EFE