Compras desenfrenadas en Margarita por “jugosas” ofertas

(Foto El Sol de Margarita)

Un alboroto se formó en Margarita luego de que varios negocios comerciales decidieron rematar su mercancía. La medida no fue anunciada con antelación y tomó por sorpresa a más de uno, informa El Sol de Margarita.

El primer negocio en colocar los precios con rebajas fue Rattan. El domingo, las instalaciones de la sucursal del sector Playa El Ángel se abarrotaron de personas que no desaprovecharon las ofertas.

El chisme corrió como pólvora y por mensajería de texto, pin y Twitter empezaron a alertar a las personas de los buenos precios que se ofrecían en el local.

Jimena Almeda, habitante de la urbanización Jorge Coll, comentó que compró una vajilla que costaba 500 bolívares en 80. “Todo está regalado; no entiendo por qué tomaron la medida, pero me encanta”. La mañana del lunes, un gran número de compradores se apostó a las puertas de la sucursal en la avenida 4 de Mayo en Porlamar para saber si allí también se presentaría el descuento y así fue.

Las razones por las cuales se colocó la oferta era incierta y los compradores comentaron que se debe a que el Indepabis sancionaría a la tienda, otros que se mudarían a Panamá, hasta incluso que sería expropiada por el gobierno.

Alberto López, residente en Valle Verde, compró cafeteras, lencería, juegos de platos y juguetes. “No sé en cuánto me salió cada uno, pero te digo que esto por 1.600 ‘bolos’ no es nada”.

El gerente de Rattan de la avenida 4 de Mayo, Juan Astudillo, comentó que el precio de los productos no se debe a ningún motivo en particular. “Los precios son los mismos de siempre (risas). La gente se volvió loca y se abocó a comprar”.

La llegada de clientes a esa tienda fue tal, que los directivos de la empresa tuvieron que cerrar las puertas y restringir el acceso de personas por más de una hora.

“El cierre de las puertas se debe a que hay demasiadas personas dentro del local y no es seguro; a medida que salgan permitiremos el acceso de más compradores”, dijo Astudillo.

Una olla eléctrica para hacer arroz que costaba hace menos de 72 horas 600 bolívares podía ser adquirida luego del remate a tan solo 120. Mientras que un procesador de alimentos que costaba 2.160 bolívares se llegó a comprar en 432 bolívares.

Luego del cierre de las puertas, como era de esperarse, se presentaron inconvenientes. Cientos de personas exigían a la vigilancia abrir las puertas, pero la solicitud no fue considerada.

Quienes laboran en Rattan se mostraban nerviosos ante la actitud de los desenfrenados clientes. “No sabíamos nada de las rebajas, ni siquiera nosotros compramos. La gente está como loca”, dijo una empleada.