Gonzalo García Ordóñez: Cuánto cuesta, quién paga…

Llegó el día anunciado por los versados en economía y finanzas, devaluaron la moneda. Un Bolívar con apellido fuerte pero que en realidad nunca lo fue. Endeudaron a PDVSA, quebraron las finanzas públicas, empobrecieron al venezolano, aun así la clase comunista gobernante dice que devaluar le hace bien a los pobres.

Tres pedacitos de queso blanco pasaron de 105 bolívares a 190. El pescado, sin ser semana santa, vale el peso en oro. Un mercado de 1.500 Bs. saltó a 2.200.

Escasez de medicinas, material de ferretería y construcción. Alimento concentrado para bovinos imposible de pagar.

Alimentar un perro es más que un lujo. El gobierno que dice llamarse socialista es más bien antipueblo, antifamilia.

La familia venezolana sufre los errores y desaciertos de la política económica del gobierno procubano.

Política económica y monetaria elaborada y puesta en práctica por un ingeniero electricista comunista, Giordani, y un matemático perfumado, Merentes. Para completar los platos rotos el gabinete económico lo preside Maduro, quien tampoco sabe de economía.

Carreteras destruidas, al igual que la infraestructura pública desde donde se prestan los servicios públicos de salud y educación. Regresaron los apagones; en las ciudades ya es normal que se suspenda el servicio de agua potable.

Las cárceles son lugares muy inseguros para los reclusos, cada 18 horas es asesinado un preso. El salario, a cambio libre, no llega a 100 dólares, al cambio oficial es uno de los más bajos de la región. El precio de las medicinas ha puesto a la población en manos de brujos, curanderos y remedios caseros.

Que existe especulación, lo creo, pero mayor daño es el ocasionado por el gobierno con el modelo castrocomunista que impuso el hambre y la pobreza en Cuba y ahora hace lo propio en Venezuela.

De ser cierto que Hugo Chávez finalmente se apartará de la presidencia de la república por enfermedad, entonces pronto habrá elecciones.

A quién elegir para que asuma la conducción de un país en quiebra y dividido por los intereses e ideologías. Conciencia para elegir a los candidatos es y será nuestra primera responsabilidad. Sin duda, en estos dos meses está más que claro que Nicolás Maduro no tiene ni la formación, ni la amplitud para sacar al país del barranco al que lo llevó HCh.

Cuánto más les costará a los venezolanos el error de equivocarse en lo político; cuántos dolores y sufrimientos ocasionará, a la familia venezolana, la presencia del comunismo en los niveles de decisión.

Elegir el candidato de la alternativa democrática va más allá de la MUD, que agrupa a los partidos políticos pero excluye a la mayoría, 82% de los electores. Por la falta de consulta a los electores se perdieron 22 de 23 Consejos Legislativos Regionales.

Los platos rotos siempre los pagan los pendejos.

Entre pares, los pendejos están en el pueblo, no en las clases políticas.

@gongaro