Estalla nuevo conflicto en Ferrominera por incumplimientos laborales

La protesta afecta las operaciones en las minas (San Isidro, Cerro Bolívar y Altamira), el sistema de ferrocarril y la Procesadora de Mineral de Hierro (PMH) en Puerto Ordaz. El sindicato advierte que ante el irrespeto de la empresa a los acuerdos suscritos “ya no va a dar más tregua”, informa Correo del Caroní.
Las acciones de protesta y las fallas operativas han interrumpido el despacho de mineral de hierro a Sidor desde el pasado lunes, informó una fuente de la siderúrgica.

Sintraferrominera emplaza a los presidentes de las empresas estatales a presionar ante el Ejecutivo nacional la aprobación de recursos para cancelar las deudas de los trabajadores.

Jubilados y pensionados de Ferrominera Orinoco denuncian el deterioro de los beneficios de comisariato, clínicas, escuelas y suministro de medicinas.

Clavel A. Rangel Jiménez

[email protected]

Los últimos dos paros liderados por el Sindicato Único de Trabajadores de Ferrominera Orinoco (Sintraferrominera) han concluido con acuerdos flojos y promesas incumplidas.

La discusión obrero-patronal se ha diluido en una decena de actas con letra muerta, que en vez de acomodar el terreno para la paz laboral ha hecho de la estatal un campo minado de conflictos.

Por eso no extraña que lo que comenzó el martes en Ciudad Piar como un reclamo de los trabajadores del área de ferrocarril, pronto se extendió a casi un 70 por ciento de los más de 8 mil trabajadores que exigen lo mismo.

Mientras en el cuadrilátero ferrífero de Ciudad Piar un grupo de técnicos protestaba por sus reclasificaciones, en Puerto Ordaz el personal evaluaba una nueva protesta.

Tan pronto la empresa sofocó el primer conato de conflicto, le surgieron tres más en Puerto Ordaz. El resultado es una huelga intempestiva que, por tercera vez en este nuevo período, el comité ejecutivo de Sintraferrominera ha tenido que asumir.

A5SINTRAFERROMINERA2Rubén González, secretario general de Sintraferrominera: “El discurso desde el Gobierno nacional es una mentira completa”

“No es nuevo lo que está ocurriendo en Ferrominera Orinoco, ya ustedes saben que en el mes de diciembre tuvimos una paralización por la inclusión de los compañeros (seis despedidos), por los pagos, se firmó un acta con el Estado y les puedo decir que también irrespetaron esos acuerdos”, declaró la mañana del miércoles, el secretario general, Rubén González.

El dirigente reconoció que en la última protesta -el pasado 14 de febrero- el sindicato dio un voto de confianza a la empresa. “Creíamos que realmente eran serios y sencillamente no son ningunos serios”, comentó sobre la actuación de los presidentes de la industria ferrosiderúrgica.

De modo que esta vez, el líder del sindicato, se compromete a abrir la brecha conciliatoria siempre y cuando haya un depósito a los trabajadores por múltiples conceptos: prestaciones sociales, caja de ahorro, reclasificaciones y el bono de 40 mil bolívares como anticipo del retroactivo por el retraso en la discusión del contrato.

“Para nadie es un secreto que hemos dado muestras de diálogo, muestras de buscar el entendimiento, pero pareciera que están jugando, no al fracaso de esta junta directiva, sino de Ferrominera”.

De esa manera González anunció el inicio de un nuevo conflicto bajo otro parámetro. “Ya no vamos a dar más tregua, nos quedamos hasta que nos paguen”, puntualizó.

En turno
La rebelión de los ferromineros es la respuesta al saboreo de los primeros males, ya conocidos por sus pares de las empresas básicas.

Para muestra el sector aluminio, otrora productivo, ya no paga las prestaciones sociales y demás beneficios de la Ley Orgánica del Trabajo.

Otras empresas como la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), pasaron de ser la punta de lanza del esquema productivo guayanés a encabezar la lista de morosas en Ferrominera, sitial que se lo ha ganado con una deuda de 1.480 millones de bolívares.

En la misma lista figuran los trabajadores de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), hoy venida a menos por la centralización y el descontrol gerencial.

Ante ése espiral de deudas, González se desentiende e invita al Ejecutivo a buscar una solución.

- Si el presidente de la CVG, ni los presidentes de las empresas tienen autonomía, ¿a qué nivel puede resolverse este conflicto?
- Pues ellos tienen esa gran responsabilidad. ¿Por qué? Porque en sus hombros está la administración de estas empresas y ellos saben que tienen que saldar la deuda a los trabajadores. ¿Que dónde van a buscar el dinero? Ellos sabrán cómo lo van a buscar.

En ese sentido, el secretario general invitó al ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, a establecer un diálogo que conduzca a la recuperación del sector.

Descontento general
Aunque en principio el conflicto estuvo rodeado de confusión, en la noche de este miércoles la incorporación de los trabajadores a la protesta fue progresiva.

El personal de ferrocarril que comenzó exigiendo reclasificaciones, consiguió un acuerdo con la empresa. El resto de los trabajadores, que tampoco reciben el beneficio desde hace cinco años, decidió retomar la manifestación.

Con el trabajo a media marcha en las minas San Isidro, Cerro Bolívar y Altamira, el transporte de mineral hasta la procesadora en Puerto Ordaz se hizo aún más lento de lo que ya es por el mal estado de la vía férrea.

Solamente el personal de empresas chinas en el cerro San Isidro está trabajando, pero cuando acabe el espacio apilar también tendrán que detener operaciones.

La planta Procesadora de Mineral de Hierro (PMH), encargada de triturar el material, clasificarlo y apilarlo, opera al mínimo, entre otras variables, por la escasez del mineral.

La consecuencia directa ha sido la suspensión de los despachos de mineral de hierro a Sidor y las empresas briqueteras, como Orinoco Iron.

De acuerdo con una fuente de Sidor, trabajando con los dos trenes, tienen inventario para producir hasta cinco días.

La deuda de las empresas briqueteras y Sidor con FMO es de casi 2 mil 500 millones de bolívares.

Jubilados amotinados

Un grupo de jubilados y pensionados de Ferrominera Orinoco protesta desde el lunes en el edificio administrativo II de la estatal por el deterioro de los beneficios de comisariato, clínicas, escuelas y suministro de medicinas.

El ex trabajador Wilfredo Marchán, conocido como “Coro Coro”, indicó que ninguna autoridad de la empresa les ha dado respuesta por los 22 productos faltantes en el comisariato (abasto) de la estatal y el declive del servicio en los hospitales y clínicas de la procesadora de mineral de hierro.

Uno de los jubilados, León Sucre, manifestó que se mantendrán en la empresa hasta que le restituyan los beneficios del contrato colectivo.

Al respecto, el secretario general de Sintraferrominera, Rubén González, se hizo solidario y señaló que -en ese aspecto- la estatal canceló a uno de los proveedores que surten el abasto.

Motivado a la escasez de productos en el país, ese proveedor no ha podido reponer parte de los rubros que se ofrecen en el comisariato.

A5JUBILADOS22 productos no aparecen en el comisariato de Ferrominera Orinoco. Foto Carlos León