Hansel, Gretel y las brujas, en una película perfectamente olvidable

(Foto Archivo)

Los cuentos infantiles son recurrentes en el mundo de cine, pero, dado que se agotan y las ideas no fluyen, ahora se inventan precuelas, secuelas y variaciones, como es el caso de Hansel y Gretel, convertidos en adultos y cazando brujas en una historia convencional y olvidable.

Jeremy Renner y Gemma Arteton son los Hansel y Gretel del cuento de los hermanos Grimm, pero con 15 años más, muchas ganas de venganza y enormes habilidades para matar brujas como las que les arruinan la infancia en “Hansel & Gretel: Witch Hunters”.

Una premisa de inicio que da pie a una historia de acción y aventuras ambientada en una Edad Media cuanto menos surrealista, en la que conviven las brujas, las pócimas, armas de lo más evolucionadas y hasta un diabético -Hansel- que se inyecta una sustancia con la que solucionar su problema. El inconveniente es que la insulina no se descubrió hasta el siglo XX.

Pero inexactitudes aparte, el noruego Tommy Wirkola, responsable de “Zombies nazis”, se marca una película oscura, llena de sangre, de persecuciones y con una historia casi inexistente pero suficiente para enlazar una secuencia tras otra.

Renner y Arteton defienden bien sus papeles, que ganan en los enfrentamientos con la malvada bruja, a la que da vida una desaprovechada Famke Janssen, pero su esfuerzo no es suficiente para mantener el interés.

Todo ello en un 3D totalmente innecesario y que hace que la historia sea más oscura de lo que hubiera sido deseable. Especialmente cuando lo principal son los enfrentamientos y las peleas, en las que apenas se distinguen los oponentes.

Una mezcla de aventuras, horror, acción y fantasía que no va a ninguna parte y que convierte el clásico cuento infantil en un intento vano de abrir una serie de películas adultas para atraer a los que alguna vez fueron niños y se acuerdan de los relatos de su niñez.

“Hansel & Gretel: Witch Hunters” llega mañana a los cines venezolanos tras estrenarse recientemente en países como Colombia, México o Paraguay, con la aspiración de repetir la taquilla más que decente que ha conseguido en Estados Unidos. EFE