Chávez sobre Davalillo: sabía cómo motivar a un equipo a dar la batalla

“Era el líder ahí en el dogout (sic), sabía cómo motivar a un equipo a dar la batalla, cómo trascender lo individual. Nunca olvido a Pompeyo y sus jugadas, su maestría”, recuerda el presidente Chávez en su libro Cuentos del Arañero. Así lo destaca el diario La Verdad.

Leopoldo Márquez

En más de una ocasión, el presidente Hugo Chávez, un empedernido fanático de béisbol, alabó el trabajo de Pompeyo Davalillo y sus vivencias en un campeonato militar. Cuentos del Arañero, un libro narrado en primera persona, recoge algunas anécdotas del mandatario y el mánager criollo.

“Recuerdo a Pompeyo Davalillo, impresionante pelotero. Era el líder ahí en el dogout (sic), sabía cómo motivar a un equipo a dar la batalla, cómo trascender lo individual. Nunca olvido a Pompeyo y sus jugadas, su maestría. Me tocó la maravillosa oportunidad de ser su coach y asistente. Y él me decía: “Chávez, si el juego es a las diez de la mañana, deben tenerme el equipo a las siete en el terreno. Uno se acostumbró siempre a una hora antes, dos horas antes, pero ¡¿tres horas?! Y era para conversar, mirando al adversario. “Mira, aquel que va allá es el center field, tiene buen brazo”; “aquel es el primer bate, batea la recta de afuera”. ¿Jugar contra Pompeyo? Miren, ¡hay que ponerse las pilas! Cualquier jugada era posible.

Con un estratega como ese, ya el otro equipo está temeroso; cuidado, que cualquier cosa puede ocurrir. A veces incluso rompiendo las reglas. Pompeyo Davalillo no quiso ir a la fiesta después del juego de softbol. Quedamos empatados contra la Unellez de Barinas, y me dijo: “Mira, Chávez, yo lo que quiero es jugar dominó, chico”. ¿Aquí juegan dominó también? Y se fue por allá a jugar dominó y perdió hasta la cartera”.