Minipíldoras anticonceptivas pueden aumentar el riesgo de contraer clamidia

La “minipíldora” de progestina sola puede aumentar las probabilidades de que las mujeres contraigan clamidia, según un estudio divulgado hoy en Australia y que contó con la participación de investigadores del país oceánico.

El equipo internacional científico descubrió que un aumento de los niveles de progesterona afecta al desempeño de la proteína “Interferón épsilon”, según la cadena australiana ABC.

El Interferón, que pertenece a la clase de las citocinas, se produce en el tracto reproductivo femenino y protege contra las enfermedades de transmisión sexual.

A diferencia de otras citocinas que son producidas por el sistema inmunológico en respuesta a una infección, la producción del “Interferón épsilon” es regulado por las hormonas, el estrógeno y la progesterona, agregó la fuente.

Una mayor cantidad de estrógeno aumenta los niveles del Interferón épsilon, pero esta proteína puede disminuir en diez veces cuando hay una mayor presencia de progesterona.

“Cuando las mujeres utilizan la píldora anticonceptiva e ingieren una gran cantidad de progesterona, disminuye el nivel de Interferón épsilon”, comentó el coautor de este estudio, Philip Hasbro, de la australiana Universidad de Newcastle.

A diferencia de la “minipíldora”, los otros anticonceptivos contienen estrógeno y progesterona, una combinación que cancela el aumento del riesgo de contraer clamidia.

Uno de los expertos en este campo de Australia Paul Hertzog del Instituto de Investigación Médica de Monash dijo que el descubrimiento, que ha sido publicado en la revista Science, contribuye a entender porqué algunas mujeres son más susceptibles a contraer enfermedades de transmisión sexual.

Hertzog dijo que su equipo descubrió esta proteína hace ocho años mientras realizaban una investigación genética y se dieron cuenta de que era diferente a otras citocinas, que se producen cuando un organismo está expuesto a una infección, según la ABC.

Pero “el Interferón épsilon está para preparar al sistema a tener un sistema inmunológico antes de que uno contraiga una infección”, acotó el experto del Instituto de Monash.

En esta investigación, que pretende buscar en el futuro alternativas para combatir la clamidia, participaron científicos de la Universidad de Monash, la Universidad de Adelaida, el Centro Oncológico Peter MacCallum y la Universidad de Oklahoma.

La clamidia puede provocar la infertilidad tanto en los hombres como en las mujeres y la tasa de infección en Australia y Nueva Zelanda aumenta en 340.000 casos anuales, según Hasbro. EFE