Marta Colomina: Mentiras explosivas y barriles de pólvora

Desde aquellas expresiones piadosas del ministro Villegas de la ”recuperación de Chávez es lenta pero progresiva” a las más recientes sobre los muy severos problemas respiratorios del Presidente, han mediado mentiras grotescas emitidas por quienes, sin que hayan ganado elección alguna, ejercen el poder a través de la impostura y la ilegalidad. La “llegada” de Chávez a Caracas con la que los usufructuarios de la presidencia pensaban despejar las dudas internas y externas y calmar el desasosiego de acreedores tan importantes como los chinos, no resolvió el enigma, más bien lo acrecentó.

En su afán de convencer de que Chávez da órdenes, autoriza medidas y las“firma” en la sala de cuidados intensivos, Maduro comete exabruptos como el de asegurar que salía de una reunión de 5 horas y media de trabajo con el Presidente, en la que éste “se comunicó por distintas vías, escritas para darnos las orientaciones y con gran esfuerzo y ánimo extraordinario, sonrisa y ojos brillantes, vibrantes, y una fuerza de voluntad inmensa”. Denuncia Julio Borges (y corroboran periodistas que hacen guardia en el Hospimil) que ese día Maduro solo estuvo en el hospital una hora, parte de la cual ocupó dando la apresurada cadena para ”desmentir rumores”. El exembajador de Panamá en la OEA, Guillermo Cochez, declaró a NTN24 que la información difundida por organismos oficiales venezolanos es totalmente falsa, y los retó a desmentir con pruebas su rotunda afirmación: “Chávez tiene muerte cerebral desde el 30 de diciembre”.

Cada vez mayor número de voces dentro y fuera del país no cree en las contradictorias versiones oficiales. El rector del CNE, Vicente Díaz, escribe (EN28-02-13) que “desde hace casi 3 meses solo sabemos de Chávez lo que nos dicen unos pocos dirigentes políticos de su entorno íntimo (… ) pero “¿hasta cuándo?”. ¿Podemos pasar los 6 años de período constitucional a la espera? Obviamente, no (… ) ¿Hasta cuándo el pueblo que le votó seguirá aceptando que le hablen en su nombre, sin poner en duda el origen del mensaje? (… ) La duda corrosiva carcomerá las voluntades (..) la inacción, en caos”. Estudiantes de “Soberanía” -los mismos que se apostaron en la embajada cubana y habrían acelerado el “regreso” de Chávez al país- se encadenaron en las adyacencias de la Magistratura, en Chacao, exigiendo que la toma de posesión de Chávez sea pública. Anunciaron que su protesta va a seguir -a pesar de la violenta represión oficial que dejó más de 15 estudiantes heridos- hasta que el Estado resuelva constitucionalmente la crisis de ingobernabilidad: “No estamos dispuestos a permitir que Nicolás Maduro se mantenga en el poder sin haber ganado unas elecciones, ni que el Presidente gobierne a través de firmaselectrónicas y reuniones fantasiosas con las que justifican medidas tan inaceptables como la devaluación de la moneda y el paquetazo económico”.

Mentiras oficiales tan explosivas caen sobre el barril de pólvora en que los usurpadores han convertido el país. No solo son las sanciones políticas contra Leopoldo López y los diputados Mardo y Marcano por supuesta corrupción fraguada por un Poder Judicial corrupto y politizado, sino la bomba que subyace en la devastada economía venezolana. El ministro Giordani reconoce que la devaluación tendrá un impacto inflacionario y, de seguidas, lanza el boomerangque estalla en la cara de los “expropiadores”: “para controlar la inflación hay que producir. La inflación es un problema de producción nacional (… ) Es necesario hacer un gran esfuerzo para elevar la producción agrícola como vía para combatir la inflación”. Después del saqueo a nuestra agricultura con los“rescates” de Jaua y Loyo (pistola al cinto) que convirtieron en peladeros miles de fincas productivas, con escasez superior al 20% y falta de divisas para importar alimentos porque las dilapidaron en armas de guerra, regaladera y corrupción, Giordani quiere resucitar el muerto que ellos mataron: la producción nacional. La inflación este año no bajará del 35% y la de alimentos será aún peor para los pobres. Las empresas públicas están quebradas. La electricidad colapsada y la salud en coma. Pdvsa cuadriplicó importación de gasolina y un informe del AIE revela que solo recibe pago en efectivo por 330.000 barriles. Los chinos se niegan a negociar el próximo préstamo con Maduro, porque dudarían de su legitimidad.

Lo que debería ser “tiempo de decisiones”, como anotaba sabiamente el editorial de El Universal (27-02), para el oficialismo sigue siendo tiempo de mentiras. Como la falsa sensación de normalidad que pretenden transmitir con el millonario paripé de la reunión de cancilleres del ALBA que se realizará en Caracas. En algún momento tendrán que decirle al país y al mundo la verdad 

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