Mientras unos hacen “compras nerviosas”, otros despiden a su líder

AFP

Unos van a los supermercados; otros, al funeral del presidente. Los caraqueños llevan, cada uno a su manera, la muerte de Hugo Chávez. Algunos, por si acaso, se apresuran a hacer acopio de los alimentos que escasean. Mientras, miles de personas despiden al desaparecido mandatario en el recorrido del féretro por la capital.

ABC.es

Pese a los llamamientos a la calma de las autoridades, los venezolanos temen que se pueda producir un evento político desestabilizador. Por eso muchos aprovechan el duelo nacional de siete días y la suspensión de clases decretada durante los tres días previos al funeral por el mandatario para recorrer los supermercados y abastecerse de productos básicos.

Los compradores buscan en las estanterías azúcar, leche, aceite, pollo, harina de trigo o de maíz. Cada uno puede comprar un máximo de dos paquetes o dos kilos por persona. La escasez de alimentos en el mercado se ha hecho crónica en los últimos años porque la producción interna no logra cubrir la demanda y la importación se ha reducido por la falta de divisas.

Compra nerviosa de alimentos
La reciente devaluación del 32% del bolívar también ha impulsado la escasez y la compra nerviosa de alimentos, aunque la Fuerza Armada Nacional ha dado garantías de seguridad y protección a la ciudadanía en esta etapa de transición por la muerte de Chávez.

Luis Vicente León, director de Datánalisis, explica que el problema del desabastecimiento no es el aumento de la demanda, sino que la respuesta del aparato productivo y las importaciones no acompañaron ese incremento de la demanda, lo que se evidencia en las restricciones de la oferta de alimentos.

Después de la medida fiscal de la moneda, el gobierno ha acusado a la industria privada de reducir su producción como medida de presión para ajustar los precios. «La hostilidad del gobierno frente a la empresa privada contrajo la producción local. Y las expropiaciones han mermado su capacidad productiva».