Cristina Kirchner aspira a liderar políticamente la región tras la muerte de Chávez

Cristina Kirchner aspira a liderar políticamente la región tras la muerte de Chávez

Chávez ha muerto. La noticia sacudió a la presidenta de Argentina. La esperaba desde hace tiempo pero no por ello le resultó menos dolorosa. A partir de la confirmación de una muerte anunciada el escenario sudamericano cambia. Cristina Fernández de Kirchner lo sabía antes y lo sabe ahora. Así lo reseña el diario ABC de España.

¿Quién ocupará su lugar? ¿Quién será la persona que el mundo tenga en mente cuando mire a esta lado de América? ¿A quién esperará la prensa en los foros internacionales con los ordenadores encendidos? ¿Cómo reaccionarán los otros países dela región? ¿Pensará Estados Unidos que el interlocutor válido ahora es ella? Cristina Fernández se debe hacer estas preguntas mientras termina de encajar la ausencia de un aliado que estuvo a su lado desde que Néstor Kirchner falleció en octubre del 2010.





Brasil, siempre más discreto en las formas y en el fondo, no parece tener estas preocupaciones en mente. Dilma Roussef es la presidenta del gigante sudamericano. Camina sobre seguro, a diferencia de su vecina, no tiene cuentas pendientes con Barak Obama, tampoco con Mariano Rajoy y mucho menos con multinacionales, los medios de comunicación, el Fondo Monetario Internacional, la inflación, los acreedores, el doble tipo de cambio, las importaciones o la imagen internacional. La sexta economía del mundo tiene poco o nada que envidiar a una Argentina cuya presidenta se entusiasma con lograr protagonismo global pero su PIB la coloca en el puesto número 20 del mundo.

Cristina Fernández fue la primera mandataria en llegar a Caracas, lo hizo con José Mujica y su mujer Lucía Topolaski, aunque tenía previsto regresar a su país sin quedarse al funeral. Presidieron la capilla ardiente de Chávez con Evo Morales que había seguido a pie los casi siete kilómetros de caravana desde el hospital donde estaba el féretro hasta la academia militar. En la capital venezolana Fernández proclamó una frase para recordar a su amigo, «hombres como Chávez no mueren, se siembran». Como expresión declamatoria –aunque no sea de su cosecha- tiene una fuerza formidable. La semilla de Chávez parecería que quiere florecer en la argentina para sobresalir en el jardín de la política latinoamericana.

Argentina no es Venezuela
Cristina, como se refieren a ella sus seguidores, se comporta y hasta habla parecido a Chávez. Sus discursos son eternos y los gestos teatrales. Heredar su liderazgo podría ser un último homenaje a sí misma y al último caudillo sudamericano. El problema es que Argentina no es Venezuela ni, pese al yacimiento de Vaca Muerta, tiene su petróleo. Ella lo sabe, Dilma también.