Marta Colomina: ¿Qué vendrá después de Chávez?

Publicado en: Opinión

Aunque todos sabíamos que su muerte sería comunicada en cualquier momento, fue a partir del anuncio oficial la tarde del 5 de marzo cuando se inició “la era sin Chávez”, como titulase El Universal e informasen profusamente los medios de comunicación del mundo. Su controversial y carismática personalidad, su preocupación por los pobres, feroz combate contra los “ricos” y el “Imperio”; su llamativa irreverencia en las cumbres internacionales, la polarización generada por su agresivo estilo político, y su misteriosa enfermedad nunca explicada a través de un parte médico y sobre la que sus voceros cayeron tantas veces en contradicciones, entre otros, fueron hechos que suscitaron una permanente atención de la opinión pública interna y externa. Su muerte no solo ha conmocionado a su atribulada familia y a centenares de miles de desconsolados seguidores, sino que “el mundo se centró en Venezuela” al convertir el fallecimiento presidencial en la noticia más relevante tratada en la prensa escrita, medios radioeléctricos y redes sociales internacionales, muchos de los cuales enviaron a sus periodistas para cubrir las exequias, a las que también asistieron numerosos mandatarios.

Los medios nacionales, así como el liderazgo opositor, han expresado gran respeto, compasión y solidaridad ante los sentimientos de dolor de la familia Chávez y de la multitud de sus seguidores. Conmueve ver al pueblo chavista haciendo grandes colas, con visible expresión de tristeza, para despedir a su líder. Así que estos días de exequias no son propicios para abrir el debate nacional, que vendrá en breve, sobre el legado presidencial, el inconstitucional nombramiento de Nicolás Maduro como Presidente encargado y la inminencia de unas obligatorias elecciones presidenciales ante la falta absoluta del Presidente.

A diferencia del respetuoso y hasta censurado tratamiento que durante estos días los medios venezolanos han dado a todos los hechos relacionados con la muerte del Mandatario, la prensa mundial ha analizado “las luces y sombras del legado de Chávez” (EN 07-03-13). Así El Mundo de España titula “Duelo en el corazón de Venezuela” al observar la entristecida muchedumbre alrededor de la capilla ardiente. O este otro de El País: “Te amamos aunque estés muerto”,tomado de una mujer que sujeta una estampita con la imagen de Chávez. En artículos de opinión reconocen el interés del Presidente por los pobres, pero critican las Misiones, creadas más para ganar adhesiones políticas que para solucionar el problema de la pobreza. El petróleo -dicen- fue clave para su plan político de permanecer en el poder, del que sólo le apartó la muerte. Numerosos medios europeos y de nuestro continente reseñan la persecución de periodistas y cierre de medios; violación de los derechos humanos y haber gobernado a sus anchas, sin contrapesos, gracias al control hegemónico del Parlamento, del TSJ, de la Fiscalía y de los militares. Voceros externos expresan temores respecto a lo que vendrá después de Chávez al ver muestras como la arenga del ministro de la Defensa, Diego Molero, de “estar para promover la ideología bolivariana y socialista” y llamar “a votar por Nicolás Maduro para darle en la madre a los fascistas” de la oposición. Gina Montaner, de El Mundo de España se pregunta:¿Cabe pensar que desaparecido Chávez se descomponga el chavismo? Es lo previsible, pero la reacción de la cúpula militar podría impedirlo. Aunque medios internacionales dudan del carisma y de la capacidad de Maduro y recuerdan que“los regímenes caudillistas no suelen sobrevivir a sus íconos más allá de lo inmediato”, varios temen que pueda “alzarse” con unos comicios llenos de ventajismo electoral y bajo el impacto emocional de la enorme huella de Chávez” (El País). El anuncio de Maduro de que Chávez será embalsamado y expuesto eternamente en una urna de cristal (práctica que Chávez había rechazado públicamente) ratifica que el “espectáculo debe continuar”. Mientras la MUD y Capriles dicen que “no es la hora de las diferencias, sino del diálogo y la paz”, el chavismo sin Chávez cierra filas con Maduro como Presidente encargado, violando el ar- tículo 233 de la Constitución.

La Venezuela que hereda Maduro -dicen Gina Montaner y Moisés Naím- está minada por la corrupción rampante y asaltos continuos a los medios independientes, además de una economía en ruinas, con déficit fiscal de los más altos del mundo, caída enorme de la producción, escasez e inflación. Sumemos la violencia desenfrenada que hace de Venezuela uno de los países más inseguros del mundo y la descarada politización de la FAN y tendremos muy oscuras señales de lo que vendrá después de Chávez. 

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Publicado originalmente en el diario El Universal (Caracas)

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