Matan a hombre por invadir un rancho

Foto Archivo

A las 12 del mediodía de ayer ingresó al ambulatorio de La Carucieña con dos disparos en la región lumbar, Naifer Javier Guerrero Escalona, de 21 años de edad. El suceso se registró en la comunidad Luz de Dios, de El Garabatal. Pasados treinta minutos del ingreso de Guerrero Escalona falleció, por las heridas sufridas.

En el centro médico del oeste la pareja sentimental del hombre suministró detalles de cómo acontecieron los hechos. Según su testimonio, ella se encontraba en el baño preparándose para salir con Guerrero. “Escuché una moto que llegó al rancho, inmediatamente escuché tres disparos, y me arrojé al suelo para evitar ser alcanzada por una bala. Al salir encontré a mi pareja tendido en el suelo”, dijo conmovida su concubina. Ella agregó que Guerrero trabajaba en un autolavado y que tenían tres semanas de vivir en el sector.

Unos vecinos ayudaron a llevar al malherido en un rapidito que prestó auxilio. Los médicos del ambulatorio hicieron todo lo posible por salvarle la vida, pero fue imposible.

“Dejé mi casa materna para hacer una nueva vida con Naifer”, dijo con lágrimas la mujer, que no quiso ser identificada por temor a represalias contra ella o alguno de sus familiares.

Las invasiones de terrenos para la construcción de viviendas es ocasión para continuos problemas entre los mismos habitantes. La ausencia de patrullaje convierte estos lugares en zona roja, donde el más fuerte controla, amenaza y hasta puede dar muerte a quien denuncie.

Los familiares del hombre asesinado prefieren dejarlo todo en las manos de Dios. “Estamos cansados de ver cómo matan a ser humanos inocentes y nadie hace nada. Y mucho menos si el asesinado es humilde”, dijo un familiar que por temor a ser fotografiado se tapó el rostro.

“Los organismos de seguridad tienen el deber de garantizar la vida de los ciudadanos y sobre todo de los más excluídos. Por estos lados nadie está tranquilo”, aseveró otra mujer que se encontraba cerca de la emergencia del ambulatorio.

Indagando acerca de la causa del asesinato se pudo conocer que Guerrero recibió amenazas por parte de los dueños del rancho que él y su mujer habían invadido en días pasados. “Aparentemente todo marchaba muy bien hasta que una mujer, supuestamente dueña del rancho, nos advirtió que esto no se quedaría así”, puntualizó la mujer. Queda por parte del Cicpc investigar las verdaderas causas del hecho que enluta a una humilde familia del Oeste de Barquisimeto.