Torrenciales lluvias en Brasil siguen aumentando número de fallecidos


Las autoridades de Río de Janeiro confirmaron hoy la muerte de otras once personas debido a las torrenciales lluvias que se registraron en la región serrana de ese estado durante los últimos días, con lo que sube a 27 el número de fallecidos desde el pasado domingo.

El último fallecido es un hombre que supuestamente estaba intentando ayudar a otras víctimas cuando fue sepultado por un nuevo alud, según explicó el secretario de Defensa Civil, Sergio Simões, a medios locales.

Las autoridades informaron esta mañana del hallazgo del cadáver de un joven por los equipos de rescate en el barrio Quintandinha, de la ciudad de Petrópolis, una de las zonas más afectadas por los derrumbes e inundaciones causadas por las lluvias.

A lo largo de la jornada se encontraron otros dos cadáveres que habían sido arrastrados por una riada en el barrio de Independencia, mientras que otras dos personas, cuya identidad tampoco fue divulgada, fallecieron en el hospital de Santa Teresa.

Los bomberos no precisaron las circunstancias en las que se registraron las muertes de las otras cinco personas cuyos cuerpos se hallaron hoy.

Las tareas de búsqueda, en las que participan 250 bomberos, policías y agentes de Defensa Civil, se concentraban en el barrio de Espíritu Santo, donde permanecen desaparecidas entre cuatro y ocho personas, según cálculos de la Defensa Civil.

Alrededor de 40 personas sufrieron heridas de diversa consideración y cerca de un centenar de casas han resultado con severos daños estructurales y deberán ser demolidas.

Continúan internados trece heridos, tres de ellos en estado grave debido a los politraumatismos sufridos en los derrumbes, según un parte difundido por la Alcaldía de Petrópolis.

De acuerdo al servicio meteorológico, la tempestad que comenzó el pasado domingo por la noche concentró en cuestión de unas pocas horas toda la lluvia esperada para el mes de marzo en esa zona.

La región serrana de Río de Janeiro sufre cada verano austral con intensos aguaceros, que en enero de 2011 causaron un desastre que dejó cerca de un millar de muertos.