El reto de América Latina es adaptarse a una economía incierta

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El principal reto que enfrenta América Latina es “cómo adaptarse y prepararse para un entorno externo incierto” dada la volatilidad del precio de las materias primas y las bajas tasas de interés mundiales, indicó hoy Alejandro Werner, nuevo director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Los precios de las materias primas, que han respaldado el crecimiento en muchas economías, podrían estancarse o bajar. Y las tasas de interés mundiales terminarán subiendo, y eso influirá en los reembolsos de la deuda local y externa de los países latinoamericanos”, explicó Werner en una entrevista con la revista del organismo dirigido por Christine Lagarde.

Asimismo destacó que “las grandes entradas de capital están generando cierta volatilidad en los mercados financieros nacionales”, aunque reconoció que están siendo beneficiosas para los países de la región.

“Primero, América Latina ha crecido con rapidez en comparación con el resto del mundo y continuará haciéndolo, según los pronósticos. Segundo, su política fiscal sigue una trayectoria estable. Y, tercero, su población es muy joven y eso crea un entorno favorable para la inversión productiva”, sostuvo al explicar el atractivo de la región para los flujos de inversión.

El Fondo señaló en sus últimas previsiones de crecimiento mundiales, divulgadas en enero, que la economía latinoamericana crecerá un 3,6 % en 2013.

Werner, economista mexicano, se incorporó al FMI en enero de 2013, en sustitución del chileno Nicolás Eyzaguirre, y hasta entonces había trabajado como titular de banca corporativa y de inversión de BBVA Bancomer.

Por países, el nuevo economista jefe del Fondo destacó el papel clave que juegan en la región “Brasil y México, que tienen economías grandes y sistémicas”.

“Estas economías han sido sumamente saludables y pujantes, así que nuestro rol es brindar el mejor asesoramiento posible para que sigan afianzando sus marcos fiscales y monetarios, desarrollando sus mercados de capital y modernizando sus marcos regulatorios”, explicó.

Por otro lado, citó a “importantes países exportadores de materias primas como Chile, Colombia y Perú, que se han beneficiado sustancialmente de los buenos términos de intercambio”.

Como recetas para la región, Werner remarcó la necesidad de “elaborar políticas conducentes a aumentar las tasas de ahorro y seguir reduciendo la relación deuda/PIB, tanto pública como privada”.

Además, instó a “pasar de una estrategia de crecimiento más basada en las materias primas a una que sea más autosustentable y esté basada en los servicios, la manufactura y la construcción”.

Por último, destacó la efectividad de “los programas de transferencias condicionales destinadas a los segmentos más pobres de la sociedad” para reducir la desigualdad y la pobreza.

Aunque, subrayó, es aún más importante “implementar programas que fortalezcan el acceso y la calidad de la educación y la salud, que en última instancia son los determinantes a largo plazo más importantes del crecimiento, la generación de empleo y la reducción de la pobreza”.

El FMI, junto con el Banco Mundial (BM), celebrará del 16 al 20 de abril su habitual reunión de primavera, en la que presentará sus nuevas previsiones económicas mundiales. EFE