Táchira, al borde de una crisis energética

 

Diario de Los Andes

Durante un recorrido por el embalse La Honda, es posible ver cómo los hermosos paisajes naturales hacen contraste con aquellas zonas en las cuales la sequía ha dejado su huella.

1.198 metros sobre el nivel del mar (msnm) es la cantidad de agua que debería tener el embalse La Honda -el cual surte al Complejo Hidroeléctrico “Uribante- Caparo” y forma parte de la primera etapa de desarrollo de la central “Leonardo Ruíz Pineda”-, para tener un funcionamiento normal. Sin embargo, los cambios climáticos y el derrochamiento energético por parte de los habitantes del país, han ocasionado que hoy en día los niveles de agua estén en la cota 1.072 msnm, es decir, casi 26 metros por debajo del nivel normal del embalse y a tan solo seis metros de alcanzar la cota mínima de operación, la cual es de 1.066 msnm, según indicó el representante de Distribución Táchira de Corpoelec, Képerin Bilbao.

La fachada de la iglesia, conservada bajo el agua con el paso de los años, es la imponente imagen que da cuenta de lo alarmante de esta situación. En donde solo se podía divisar una pequeña cruz, en la actualidad es posible ver con claridad el suelo seco y resquebrajado, los arboles y algunas estructuras de lo que alguna vez fue un pueblo llamado Potosí.

El coordinador ambiental de Corpoelec en los estados Táchira, Mérida y Barinas, José Montilva, señala que los bajos niveles que presenta el embalse La Honda obedecen a varios factores.

El principal factor son las escasas precipitaciones registradas desde agosto de 2012. A partir de ese mes -según Montilva-, se han registrado los niveles de lluvia históricamente más bajos de la región. Por otra parte, la agricultura agresiva en los páramos, aunada a la constante quema y tala de bosques en la zona alta de las cuencas de los embalses, ocasiona el daño de los suelos e incide en el agravamiento de esta situación, junto al aumento del consumo de energía eléctrica.

Medidas preventivas 

El coordinador de generación Región los Andes de Corpoelec, Erick Márquez, indicó que “la condición está bastante crítica en lo referente a los niveles de los embalses, no sólo en La Honda, sino en los demás embalses de la región; la situación es similar en Barinas, en el embalse de Peña Larga y Planta Páez, lo cual nos ha llevado a tener algunos controles en la capacidad de generación y eso conlleva a disminuir la cantidad de potencia que estamos generando y, por lo tanto, se crean ciertos controles de energía sobre la población”.

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