EE.UU. ofrece 5 millones de dólares por la captura de Joseph Kony

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció hoy que ofrecerá hasta 5 millones de dólares por información que lleve a la captura del líder del Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por su acrónimo en inglés), Joseph Kony, así como de dos de sus ayudantes y un comandante rebelde de Ruanda.

Kony y sus subcomandantes Okot Odhiambo y Dominic Ongwen, además del comandante de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR, por su sigla en inglés), Sylvestre Mudacumura, han sido añadidos al Programa de Recompensas por Crímenes de Guerra del Gobierno estadounidense, según informó el Departamento de Estado en una conferencia de prensa.

“El LRA es uno de los grupos más brutales del mundo y ha sobrevivido durante años perpetrando abusos a hombres, mujeres y niños”, dijo el encargado de EE.UU. para Asuntos de Crímenes de Guerra, Stephen Rapp.

“Hoy estamos anunciando los medios para ayudar a conseguir su condena”, agregó.

El anuncio se produce horas después de que el Ejército de Uganda informara de que ha suspendido sus operaciones en la República Centroafricana (RC) para dar con Kony, a raíz de la nula cooperación del nuevo Gobierno de Bangui, que llegó al poder tras un golpe de Estado el pasado 24 de marzo.

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, confirmó hoy que las fuerzas armadas estadounidenses también han “pausado sus operaciones” para dar con Kony, debido al golpe de Estado, aunque “únicamente en la República Centroafricana”.

El subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos, Don Yamamoto, matizó que esa pausa no impedirá que Estados Unidos continúe su persecución del líder rebelde, que desde finales de los años ochenta ha secuestrado, torturado, violado, cercenado y matado a decenas de miles de personas junto a sus secuaces.

“Usaremos toda la tecnología que está en nuestras manos para tratar de localizar a Kony y su grupo”, aseguró Yamamoto.

Las recompensas se ofrecen bajo un programa que abarca a todos los sospechosos de crímenes de lesa humanidad buscados por la Corte Penal Internacional, como es el caso de Kony y sus ayudantes, y otros tribunales internacionales o mixtos, como los que podrían diseñarse para la República Democrática del Congo o incluso para Siria.

El programa cubría inicialmente a los sospechosos de crímenes perseguidos sólo por los tribunales internacionales de Ruanda y la antigua Yugoslavia, pero se amplió a escala mundial el pasado enero, a través de una ley firmada por el presidente de EE.UU., Barack Obama.

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, impulsó esa legislación cuando era senador y hoy advirtió de que, gracias al programa, “los matones y criminales de guerra que aterrorizan a niños no estarán a salvo en ningún lugar, al menos no por mucho tiempo”, ya que “sus días están contados”.

“Me niego a aceptar un mundo en el que los responsables de crímenes de esta magnitud vivan en la impunidad. Seguiremos trabajando para traerlos ante los tribunales y llevar justicia a todos los que han herido”, escribió Kerry en un artículo en el Huffington Post.

Kerry matizó que el programa no ofrece recompensas por sospechosos “vivos o muertos”, sino que la información “debe llevar al arresto seguro, transferencia o castigo de estos individuos en un tribunal”, porque “queremos que miren a los ojos de sus víctimas y respondan por sus acciones”.