La Iglesia advierte que la abstención no favorece al pueblo (Comunicado)

(Foto EFE)

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) llamó hoy a participar en los comicios del próximo 14 de abril al indicar que la “abstención nunca favorecerá al pueblo” y pidió a los candidatos en la contienda que eviten como tácticas electorales la violencia, la descalificación personal y las falsas promesas.

Al pronunciarse sobre la votación que tendrá lugar en 10 días tras el fallecimiento del gobernante Hugo Chávez el pasado 5 de marzo, el Episcopado pidió darle “la mayor importancia” a este evento electoral y participar “de manera consciente, libre y responsable”.

“La elección presidencial que tenemos entre manos es atípica dada su cercanía a la pasada jornada electoral del 7 de octubre”, reza un comunicado difundido por la Iglesia católica, al aludir a los comicios en los que Chávez conquistó su tercera reelección tras derrotar al líder opositor Henrique Capriles, que se postuló nuevamente.

Al hacer un llamado a la participación, el clero apuntó que “el voto decide”.

“Ir a votar es un acto de responsabilidad y de amor a la patria, a su gente y a su destino”, agregó el boletín episcopal, y apunta que “la abstención nunca favorecerá al pueblo”.

La Iglesia señaló que los equipos de campaña tienen “la obligación ética y moral” de cumplir la Constitución y las leyes de campaña e indicó que la brevedad del proceso autorizado para las actividades proselitistas exige que los candidatos “se centren en la presentación del programa de Gobierno”.

“Esto implica abandonar, como tácticas electorales, la violencia política, la descalificación personal y las falsas promesas, para centrarse en propuestas concretas”, agregó el documento en el que, además, se dirigen al Consejo Nacional Electoral (CNE), a las Fuerzas Armadas y a los miembros y testigos de mesa.

Los venezolanos acudirán el 14 de abril a las urnas para elegir a un nuevo presidente de un grupo de siete candidatos que encabezan el presidente encargado y aspirante oficialista, Nicolás Maduro, y el dirigente opositor Henrique Capriles.

El futuro gobernante concluirá el período 2013-2019 para el que Chávez fue elegido en octubre y que se inició el pasado 10 de enero. EFE

Comunicado

1.- Ante las nuevas elecciones presidenciales que tendrán lugar el próximo 14 de abril, en cumplimiento de nuestra misión de constructores de la paz en nuestra querida Ciudad de Caracas, el Cardenal Arzobispo de Caracas y los Obispos Auxiliares, invitamos de nuevo a todos los caraqueños a participar activamente en este importante proceso electoral.

2.- Votar es una seria obligación moral. Se trata de fortalecer la democracia y garantizar el bien de los venezolanos, sin exclusión ni discriminación alguna. Todos debemos ejercer nuestro derecho y cumplir con nuestra obligación de votar.

3.- Recordemos que el voto es secreto. Solo Dios sabrá por quien votaremos. Rechacemos las amenazas indebidas. El voto libre es un derecho que debemos ejercer con valentía y de acuerdo a nuestra conciencia.

4.- De nuevo recordamos que la violencia -de cualquier clase- no es cristiana, y debe ser totalmente excluida durante el final de la campaña electoral y, sobre todo, el día de las elecciones. Todos, especialmente los organismos y funcionarios del Estado, los diversos actores políticos y el Plan República, están obligados a garantizar la ausencia de violencia y el orden público. El pronto anuncio de los resultados favorecerá el clima de serenidad y la acogida de los mismos.

5.- Exhortamos a todos los venezolanos a respetar la voluntad popular que se exprese en las elecciones. Como árbitro, el Consejo Nacional Electoral está llamado a tomar las medidas necesarias para que los comicios se efectúen con todas las garantías de imparcialidad y transparencia. En especial exhortamos a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a que, ciñéndose a su deber constitucional, ejecuten con imparcialidad el Plan República, garanticen el respeto a los resultados, e impidan cualquier transgresión del orden público.

6.- Oremos intensamente al Señor por la maternal intercesión de María Santísima, Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, para que Dios nos conceda resolver nuestras diferencias pacíficamente y vivir todos como hermanos.