Emilio Nouel V.: El tacto diplomático de Jaua y el Río Tuy

Ayer el canciller de Venezuela, Elías Jaua, con mucho tacto diplomático de su parte, llama escoria al presidente constitucional de Paraguay, Federico Franco.

Literalmente habría afirmado: “No es la última escoria humana y política, Franco, presidente del Paraguay, el que va a poder ofender o agredir la memoria de ese gigante histórico que es el comandante Hugo Chávez”.

Esta reacción del ministro venezolano se produce por causa de unas declaraciones dadas por el mandatario paraguayo en las que supuestamente habría afirmado que la muerte de Chávez había sido un milagro.

Aunque no disponemos del texto del discurso de Franco y el contexto en que fue pronunciada tal frase, sin embargo, nos luce aquella reacción desproporcionada, destemplada e impropia de un funcionario de tan alto rango, sin mencionar lo políticamente incorrecta que ha sido.

Se me dirá que no otra cosa puede esperarse de alguien que ostenta un cargo para el que no tiene ninguna formación profesional ni experiencia, y obviamente al que dice esto no le faltará razón.

Es la forma poco civilizada y ruda de los que gobiernan actualmente nuestro país; así ha sido su conducta en todos los ámbitos, en el nacional y en el externo. De ese estilo y de un vocabulario prostibulario ya tenemos hartazgo los venezolanos en estos terribles años de desgobierno chavista.

Pero más allá de subrayar tales cerriles y primitivas maneras, importa comentar las consecuencias que pueden tener para nuestro país, incluso en el marco de un gobierno como el que tenemos.

La imagen de nuestro país, ciertamente, se resiente aún más de lo que está. Porque independientemente de los que gobiernan hoy, somos los venezolanos como un todo los perjudicados con estos episodios bochornosos y reiterados.

Durante estos años hemos visto y oído discursos en la ONU, la OEA y otros foros internacionales que avergüenzan a cualquiera, y no sólo por sus pobres contenidos, muchas veces disparatados y risibles. ¡Y qué decir también de las formas utilizadas!

No es de extrañar, por tanto, la retórica de Jaua en esta oportunidad, el cual, por cierto, no se sabe de qué se está ocupando en el gobierno; si de la cancillería o de otros menesteres. Pareciera que más confortable se siente administrando la Cuenca del rio Tuy (ver Gaceta Oficial No. 40.135) que atender los graves asuntos internacionales del país. La frontera de sus preocupaciones no pasa de los linderos de la Cortada del Guayabo.

Mayor demostración de falta de diligencia y tacto en el manejo de las relaciones internacionales nunca fue conocida en nuestro país.

Y esta agresión verbal de Jaua resulta llamativa sobre todo en un tema puntual: la precariedad de nuestra membresía mercosuriana. Todos sabemos de la forma ilegal  e inadecuada del ingreso de Venezuela a ese régimen de integración. En este evento, sin duda, fue atropellado Paraguay. Las heridas de este maltrato aun no están cerradas. Está por verse qué pasará cuando cese la suspensión de ese país de cara a Venezuela, de allí que el gobierno venezolano actual, tan interesado en ese bloque comercial, debería ser en extremo cuidadoso con los otros miembros.

El canciller Antonio Patriota de Brasil ha declarado en estos días ante el senado de su país la intención de reintegrar a Paraguay a Mercosur y Unasur, después de las elecciones presidenciales del 21 de Abril.

Cabe preguntarse cómo habrán caído las declaraciones de Jaua en el seno de Mercosur y los que negocian la reincorporación paraguaya. Porque independientemente de que habrá otro presidente en Paraguay a partir de este año, haber atizado el sentimiento anti-gobierno venezolano que existe entre las principales fuerzas de ese país, en nada ayudará a una negociación eventual en la que Paraguay archive su posición legítima y fundamentada en la ley, en contra del ingreso de Venezuela.

En suma, y más allá de esta particular situación, los venezolanos seguimos viendo cómo unos improvisados profundizan el descrédito de nuestra nación más allá de las fronteras. Mucho costará recuperar las oportunidades perdidas y la credibilidad internacional.  No obstante, no albergamos ninguna duda de que lo lograremos en un tiempo que no será muy largo.

EMILIO NOUEL V.

@ENouelV