Incertidumbre política y económica, a un mes de la muerte de Chávez

(Foto AP)

Hace 30 días que Hugo Chávez falleció y Venezuela se encuentra sumida en una intensa campaña electoral, marcada por la incertidumbre política y económica y el vacío dejado por el presidente, omnipresente en la vida política desde hace 14 años.

Beatriz Lecumberri/Afp

Pese a ser presagiada, la muerte de Chávez el 5 de marzo conmocionó al país entero. Ni siquiera sus más férreos detractores fueron insensibles al drama que enlutó a la mitad del país y sumió en una situación inédita a toda Venezuela.

“En este momento, la palabra es incertidumbre porque hay un vacío muy grande. Chávez concentró todo y dejó ese hueco enorme. Para los suyos, sustituirlo es imposible. Lo máximo que pueden intentar es imitarlo pero ¿cómo van a gobernar este país si ganan?”, declaró a la AFP la historiadora Margarita López Maya, coordinadora del libro “Ideas para debatir el socialismo del siglo XXI”.

Un mes después de que dos millones de personas salieran a las calles a despedir a su líder, para el candidato presidencial Nicolás Maduro, el gobierno y la mitad de los ciudadanos del país, Chávez sigue vivo y es el centro de la campaña electoral.

El rostro del fallecido jefe de Estado está en las paredes de Caracas y en las pancartas en los mítines electorales, sus discursos son redifundidos por los medios de comunicación oficiales, las referencias a su persona se podrían contar por decenas cada día y el programa electoral de Maduro es exactamente el programa de Chávez.

“A veces me parece que me estoy imaginando todo esto, que la ausencia del comandante es una pesadilla y me voy a despertar”, resumía Maduro, favorito en las encuestas, durante una entrevista con la AFP.

La negación de su muerte se ha convertido en un instrumento de campaña. En cierta forma, Chávez parece ser de nuevo candidato en las elecciones presidenciales del 14 de abril, frente al opositor Henrique Capriles.

Pero la emoción de estos 30 días trepidantes que ha vivido Venezuela eclipsa los programas de gobierno de los dos candidatos y los problemas urgentes del país comenzando por la violencia, inflación, escasez de productos o falta de divisas. ¿Qué harán Capriles o Maduro para solventarlos? Pocos venezolanos saben contestar a esa pregunta.

“Maduro no está en campaña electoral, parece encontrarse más bien en una sesión de espiritismo y ser un medium de Chávez para ganar votos y cohesionar al chavismo. Mantener viva la emoción chavista es una táctica electoral”, declaró a la AFP Manuel Felipe Sierra, veterano periodista y autor de varios libros sobre la realidad política venezolana como “Los Hilos del Poder” o “Quince años de evolución política”.

Desde la oposición se evita hablar del fallecido presidente y criticarlo y Capriles intenta concentrarse en el quehacer de Maduro y del gobierno desde la muerte de Chávez.

“El presidente no está, lamentablemente una enfermedad se lo llevó, pero uno ve todo lo que ha pasado después y decimos a quienes son seguidores de la causa: no permitan que, sobre la base de un sentimiento y de un liderazgo en el que ustedes creían, los manipulen para que tomen una decisión que no conviene al país”, pidió Capriles en un mitin.

“Maduro no es Chávez, no unifica al chavismo ni lo motiva”, corroboró el diputado opositor Ismael García.

Tal vez por esta razón, Chávez sigue presidiendo el día a día del gobierno y lleva camino de transformarse en un “santo del pueblo”.

Su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación, una capilla consagrada a “Santo Hugo Chávez” fue creada ya en el barrio caraqueño del 23 de enero, donde el líder está sepultado, videos de televisiones oficiales lo muestran llegando al paraíso y siendo recibido por Simón Bolívar, y el gobierno lo califica de “profeta”, “comandante supremo de la revolución” o “redentor de los pobres”.

En un arrebato de misticismo, Maduro llegó a asegurar esta semana que sintió la presencia de Chávez en un pajarito que entró por la ventana mientras él rezaba.

En este contexto, para López Maya, el 14 de abril millones de venezolanos emitirán “un voto de agradecimiento a Chávez” al depositar su papeleta a favor de Maduro, un político construido a la sombra del fallecido presidente y que deberá existir por sí mismo.

Pero el “liderazgo carismático no se transmite” y el efecto del “ungimiento” de Maduro por Chávez tiene los días contados, insiste el representante de una organización internacional en Caracas.

“La magia se acabó y empieza la política normal. Algo que con Chávez no se podía hacer. Maduro va a tener que rendir cuentas de los errores que cometa. Estamos viviendo los últimos estertores del chavismo y el verdadero chavismo sin Chávez aparecerá el 15 de abril”, apuntó, prefiriendo preservar el anonimato.