Miguel Méndez Rodulfo: Cifras mentirosas

Nicolás, en otro arranque demagógico tan propio, suyo en esta corta carrera electoral, promete construir en el año 2013 la cantidad de 380.000 viviendas. Al meditar sobre esta cifra descomunal para la capacidad de respuesta del aparato constructivo del país, no puede uno menos que sentir vergüenza por el tamaño de la mentira y pena por las miles de familias damnificadas, o que sus viviendas carecen de condiciones de habitabilidad mínimas, que se enganchan a esta falsa promesa. Es imposible hacer hoy en Venezuela esa cantidad de viviendas, como es completamente falso que el gobierno construyó 150.000 viviendas en 2011 y 200.000 en dos mil doce. Sin embargo, como todos sabemos, al gobierno le importan poco las realizaciones y sí le interesa mucho crear percepciones. Por ello el gran interés de levantar las edificaciones antes de septiembre de 2012, para que se expusieran a la vista de la gente y crear un impacto en la opinión, sobre todo en la de los humildes.

Las cifras de vivienda que el gobierno dice que hizo en los dos años precedentes, como la promesa para este año, deben ser manejadas con cuidado por la oposición, ya que hay que tratar de desmontar el inmenso engaño de la Gran Misión Vivienda Venezuela. En este propósito hay que insistir, no importa lo reiterativo que podamos ser, porque la GMVV es la misión insignia del régimen y la que le procura el mayor caudal de votos. Ya basta de formalidades, de tomar las cifras del gobierno de buena fe, un error que no solamente cometemos en la MUD, sino que desde el sector privado también se incurre en ello. El 20 de marzo en entrevista por El Nacional, el Presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, afirmaba que durante 2011 el sector privado había construido 80.000 viviendas, cuando en un párrafo anterior aseguraba que “la construcción ha venido cayendo durante 12 trimestres consecutivos”. Si consideramos, según cifras aceptadas por todos, que en 2009 el sector privado construyó 75.000 viviendas y según la afirmación del presidente de la CVC en los últimos tres años cayó la construcción privada, ¿cómo es que entonces se pudieron hacer esas ochenta mil viviendas en 2011? Son las contradicciones que debemos cuidar para no hacerle el juego al gobierno y darle algún tipo de credibilidad a las cifras engañosas que presenta.

Por otra parte es obvio que el ritmo de trabajo ha disminuido considerablemente en la GMVV, ya no se trabajan tres turnos, ni hay la misma cantidad de obreros. La crisis financiera originada por haber gastado en forma desmedida los dineros públicos en favor de la candidatura del gobierno, agotó las arcas del tesoro y no hay dinero para continuar las obras como se venían ejecutando. La producción nacional de cabillas y cemento ha disminuido considerablemente y la corrupción ha afectado aún más los insumos disponibles. Tampoco se puede importar. Por otra parte la inflación también le pasa factura al propio gobierno, de manera que el ritmo constructivo se ha detenido a niveles mínimos.

No existe evidencia de que estén regalando electrodomésticos como el año pasado, cosa que no le asegura a Nicolás la fidelidad de la que gozó el Presidente difunto. A estas alturas del partido al gobierno lo que realmente le preocupa es el problema del desabastecimiento, junto con la escasez. Como pudimos comprobar en la primera y segunda devaluación, este no es el coco del gobierno, el temor más grande del régimen es que la gente no encuentre en los anaqueles los alimentos que requiere. La devaluación es un intento macabro del gobierno por reducir la demanda, vía la pérdida del poder adquisitivo de la gente, de manera que no se agudice el desabastecimiento y la escasez.

Miguel Méndez Rodulfo