Reetiquetar precios se convierte en práctica habitual

(foto elsoldemargarita.com.ve)

“María” es el nombre de una vendedora del puerto libre quien da testimonio de cómo, tras cerrarse la tienda donde trabaja en Porlamar, sus jefes los obligan a remarcar los precios. Tal acción se ejecuta “entre gallos y medianoche”. elsoldemargarita.com.ve

De acuerdo con el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), el remarcaje es una práctica ilegal, pero que se convierte en mala costumbre y violatoria de la normativa vigente.

-Precisamente muchas veces actuamos con base en las denuncias de personas o usuarios que un día van a comprar un artículo, observan el precio y cuando regresan  para adquirirlo se encuentran con un sorpresivo aumento, asegura el director regional del Indepabis, Jairo Márquez.

Otras veces, como en el caso de esta empleada, se deja colar la información y llega a oído de las autoridades, comenta Márquez.

Explica que el procedimiento implica la movilización de los funcionarios hasta los establecimientos,  revisión de los libros de inventario, compra-venta y a quienes importan directamente piden la respectiva Declaración Única de Aduanas (DUA).

La declaración contiene el número de artículos, en qué fecha se importó y los precios iniciales con los cuales fueron marcados.

Los inventarios hablan por sí solos y no se pueden actualizar. En cuanto a la justificación de los comerciantes para el reetiquetado de precios, Márquez dijo que tampoco vale el argumento del dólar. “Comprar divisas en el mercado paralelo constituye un ilícito cambiario”, indicó.

Viejas prácticas

El remarcaje es una práctica vieja, como lo reseñaba la Agencia Bolivariana de Noticias en 2010 cuando, en tan solo un mes, el Indepabis había realizado en todo el país inspecciones a tres mil 520 a establecimientos comerciales, de los cuales más de mil 900 resultaron cerrados por remarcaje de precios y especulación. Las sanciones fueron aplicadas principalmente a expendios de alimentos, ropa, ferreterías, tiendas de repuestos, caucheras, ventas de electrodomésticos, joyerías y muebles, por presentar irregularidades en las facturas, remarcaje en los precios, ofertas engañosas y otros delitos contemplados en la Ley de Indepabis. Las medidas preventivas de cierre van de dos a 24 horas, tiempo suficiente para que los establecimientos vuelvan a colocar los precios de acuerdo a la fecha que presentan las facturas de compra del producto.

Asimismo, daban a conocer que, de acuerdo a la suma de productos remarcados, si tiene al día o no sus facturas y la cantidad de irregularidades aplican las multas, dentro del Plan Nacional de Fiscalización. Nota que remitida al 2013 “pinta” similar escenario y las mismas prácticas ya recurrentes por parte del sector comercio. De eso no escapa el puerto libre insular, restringido en cuando a la obtención de divisas tras la eliminación del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera, Sitme.

El presidente de Consecomercio, Mauricio Tancredi, afirmó que el nuevo sistema cambiario, Sicad, es tanto o más engorroso que el antiguo Sitme, por lo que el gremio comercial espera presentar una propuesta a las autoridades para mejorar el nuevo sistema de acceso a los dólares oficiales, dijo a medios nacionales. Es una situación que se une a los desfavorables trámites y dificulta más la adquisición de divisas.