Leonardo Palacios: La actividad empresarial, un reto por la libertad

El país debe ser la preocupación central de todos, el pensamiento diario de todos, la esencia de nuestra preocupación y el objeto de nuestros pensamientos y proyecciones.

No puede ser de otra manera, el país es para la gran mayoría el escenario de nuestros anhelos y metas en función de nuestro del desarrollo pleno de nuestra personalidad y de la familia.

El empresariado venezolano no es la excepción. Su actuación no escapa de esos límites morales, sentimientos y valores que es la Nación.

La actividad económica empresarial en su gran mayoría se incardina en los límites de la geografía patria pues lamentablemente no hay condiciones favorables sino barrera, cada vez más altas, para las exportaciones.

Emprender, ser empresario y llevar adelante una empresa, (tres conceptos, tres ideas y varias implicaciones) en nuestro país es un reto de libertad, es una lucha continua por preservarle en espacios que se reducen día a día, que conllevan a un recorrido de obstáculos en un campo minado.

Informe tras informe, elaborados por instituciones públicas y privadas, altamente especializadas han venido evidenciado la muy complicada situación de desarrollar actividades económicas en el país, y a ellos nos hemos referidos en artículos anteriores.

El último de eso informes es el “Índice de libertad económica 2013” elaborado por “The Heritage Foundation”, institución que constituye uno de los principales centros de investigación, que a partir de introspectiva concepción de «laboratorio de ideas» busca la formulación de ideas y propuestas para la defensa de la libre empresa, gobiernos democráticos regidos por los principios propios e inherentes al Estado de Derecho y la libertad individual.

Nuevamente aparece Venezuela en uno de los últimos lugares: puesto 174.

Es ubicada después de la República Democrática del Congo, Burma y Eritrea y dentro del «selecto» grupo de países libres y democráticos como Irán, Turkmenistan, Guinea Ecuatorial, Cuba, Corea del Norte, Afganistán, Irak y Kosovo, entre otros.

El índice que permite tener una aproximación para el conocimiento de la libertad económica de los países auscultados, efectúa un detenido análisis de aspectos involucrados y definitorios o condicionantes de la libertad económica: derecho de propiedad, sistema tributario, gasto público, libertad de emprender o libertad de desarrollar la actividad empresarial, libertad cambiaria, de exportaciones y ámbito de inversiones.

Venezuela con respeto al años 2012 experimenta una variación negativa del 2% lo que un descenso en la calificación, producto del deterioro en la libertad económica, el incremento exacerbado de la corrupción y “aumento explosivo del gasto público con motiovo de las elecciones presidenciales del 2012”.

El más grave, es que el deterioro estructural acusado por “The Heritage Foundation”, arrasa las instituciones del país, incluido, el sistema judicial expuesto a extrema interferencia por razones políticas, la corrupción y una debilidad en la aplicación del ordenamiento jurídico.

De acuerdo al referido informe algunos de los aspectos que distorsionan la libertad económica son lo siguientes:

1. El control y mediatización del Poder Judicial por parte del Ejecutivo Nacional, manipulado con fines políticos y como instrumento de discriminación para determinados sectores o tipos de inversionistas.

2. La existencia de un alto impuesto sobre la renta para las personas jurídicas, y una estimación de la presión fiscal, que en nuestro criterio no se ajusta a la revisión integran del total de tributos y aportes de igual naturaleza, que se agrava con una solapamiento y múltiple imposición sin mecanismos de armonización y coordinación, tal como lo hemos referidos desde esta mismas páginas.

3. La intervención creciente del Estado mediante controles y regulaciones que desestimula los emprendimientos y afecta la neutralidad y transparencia de las decisiones económicas de los agentes privados.

4. La existencia de política de Estado, además de esas formas de intervención, esta signada por las expropiaciones y la actitud hostil contra la inversión privada extranjera.

5. El excesivo control del sector financiero.

La actividad empresarial en Venezuela y la labor de las instituciones se ha convertido nos solo en un pasión, una devoción, en un creer y luchar por el país, sino en un gran apostolado por la libertad económica.
La libertad de empresa y su lucha es el acorazo esencial para garantizar la libertad individual y la vigencia plena del sistema democrático.

No se trata, y le salgo al paso a algunos comentaristas y analistas, tanto los afectos al gobierno como a la posición, que no se trata de propugnar por un gobierno de y por los empresarios.

De lo que se trata es hacer viable el mandato constitucional de la relación simbiótica del Estado conjuntamente con la empresa privada para generar riqueza, mayor valor agregado nacional, empleo, bienestar para el colectivo, seguridad alimentaria, abastecimiento, expansión, incremento del producto interno bruto y riqueza para el funcionamiento del aparato burocrático en beneficios de todos.

Lo que se pretende es buscar que exista más y mejores empresarios compenetrados y corresponsables con el gobierno del beneficio de todos.

No un sector acorralado y aislado en lucha por la libertad.

Leonardo Palacios Márquez @NegroPalacios