Recta final para las elecciones venezolanas entre acusaciones de sabotaje

A falta de cinco días para los comicios presidenciales de Venezuela, el Gobierno aseguró estar tras la pista de grupos de mercenarios que quieren desestabilizar al país, mientras la oposición reiteró que el oficialismo viola la ley electoral y advierte que no permitirá alteración de los resultados.

Los principales candidatos, el presidente encargado, Nicolás Maduro, designado por el gobernante fallecido Hugo Chávez como su elegido para sucederle, y el líder opositor Henrique Capriles, mantuvieron el desenfrenado ritmo de campaña con visitas a diferentes estados del país donde reiteraron acusaciones.

La campaña electoral, que ha pasado por diferentes etapas en las que se han usado herramientas religiosas, insultos y promesas, ahora transita por denuncias y acusaciones que han tensado aún más el ambiente previo al proceso de comicios.

Capriles se negó hoy a firmar un pacto propuesto por el oficialismo para reconocer los resultados del próximo domingo y, en su lugar, suscribió un texto propio de respeto a “la voluntad soberana” y de vigilancia ante “cualquier violación” a resultados.

También acusó al Consejo Nacional Electoral (CNE) de ser “negligente” ante las supuestas violaciones que el oficialismo ha cometido a lo largo de la campaña electoral y señaló que su comando ha consignado más de 100 denuncias ante este organismo sobre abusos del candidato de Gobierno y sus encargados de propaganda.

El líder opositor, de 40 años, que hoy se presentó en los estados Sucre (este) y Carabobo (centro) dijo que junto a sus testigos de mesa estará “vigilante” a todo el proceso de votación para denunciar ante el país y ante la comunidad internacional cualquier violación o alteración que pretendieran realizar a los resultados electorales.

Asimismo, advirtió que no aceptará “ventajismo ni actuaciones impropias” por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en su labor de velar por la seguridad de los centros de votación.

La jornada también estuvo aderezada por el cierre en la mañana de hoy de la frontera de Venezuela con Colombia como medida preelectoral, lo que la oposición calificó como un acto “arbitrario”.

El exgobernador del estado fronterizo de Táchira y dirigente opositor César Pérez Vivas sostuvo que la frontera con Colombia fue cerrada sin previo aviso y que esto causa un grave perjuicio a los miles de venezolanos que diariamente transitan por la zona.

Desde el Gobierno las acusaciones estuvieron concentradas en un supuesto plan desestabilizador orquestado “por la derecha de El Salvador” y la oposición venezolana que habrían enviado grupos de mercenarios al país con la intención de asesinar a Maduro, perpetrar homicidios “en serie” y sabotear el sistema eléctrico.

El ministro de Interior, Néstor Reverol, dijo que en las próximas horas se realizarán allanamientos en el país en la búsqueda de estos mercenarios liderados, entre otros, por un excoronel de la Fuerza Armada de El Salvador David Kosh Arana junto al dirigente del Partido Arena del mismo país, Roberto D’Aubuisson.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, respondió a estas acusaciones e indicó que espera recibir los “documentos probatorios” del Gobierno venezolano sobre la participación de ese grupo de mercenarios pagados por “la derecha salvadoreña”.

Maduro ya había adelantado, el sábado pasado, informaciones sobre este supuesto plan y había advertido a la oposición y a su candidato que esperaba no estuviera involucrado con estos esquemas de saboteo aunque un día después anunció que contaba con información que relacionaba a Capriles con los presuntos mercenarios.

El candidato oficialista, de 50 años, se presentó hoy en varios actos de campaña en el centro del país y durante un mitin con obreros en Caracas anunció que este año decretará tres alzas salariales de ganar los comicios para elevar hasta un 45 % el monto actual del salario mínimo 2.047 bolívares (unos 324 dólares).

Maduro dijo en un mitin de campaña electoral, donde además firmó un documento que lo compromete a respetar los resultados electorales del domingo, aunque le sean adversos, que el anuncio de alza salarial se lo había reservado para la noche de ese día, “en el acto de celebración del triunfo popular”, pero que decidió adelantarlo.

El aspirante chavista mantuvo así el esquema que ha asumido en los últimos discursos que ha ofrecido en los diferentes estados que ha visitado para hacer campaña en los que ha aprobado recursos para programas sociales que estaban interrumpidos o para activar otros en respuesta inmediata a las demandas de esos pueblos.

Capriles y Maduro, así como otros cinco candidatos, se disputarán la Presidencia el próximo domingo para culminar el período de gobierno que inició el fallecido Hugo Chávez y que culmina en 2019.

EFE