Lindsay Lohan considera “una bendición” entrar en rehabilitación

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La actriz Lindsay Lohan aseguró en un programa de televisión estadounidense que es “una bendición” someterse a una terapia para rehabilitarse de sus adicciones porque “es una oportunidad” para centrarse en lo que le gusta en la vida, su trabajo.

Las declaraciones de Lohan forman parte de un extracto publicado hoy en internet como adelanto de la entrevista a la que se sometió en el espacio “Late Night with David Letterman”, cuya emisión será durante la noche del martes.

La protagonista de “Mean Girls” respondió entre sorprendida e incómoda a las preguntas inquisidoras del presentador, interesado por el próximo ingreso de Lohan en un centro de rehabilitación, fijado para el 2 de mayo.

La actriz de 26 años admitió haber estado ya “varias veces” bajo tratamiento.

“¿De qué te van a tratar? ¿qué van a tener en su lista cuando entres por la puerta?”, le interrogó Letterman.

“No hemos hablado sobre esto en la preparación de esta entrevista”, respondió a modo de queja Lohan antes de acceder a dar una respuesta.

“Para ser honesta, soy la más feliz cuando estoy trabajando, y soy la más sana, y pienso que esto es una oportunidad para mí para centrarme en lo que me gusta en la vida. No creo que sea algo malo, creo que es una bendición”, añadió Lohan.

Letterman apuntó que sería un proceso que “quizá” le salve la vida y la carrera profesional, algo con lo que Lohan estuvo de acuerdo.

“¿Tienes problemas de adicción?, ¿bebes demasiado?”, continuó el presentador, aunque en esta ocasión la actriz fue más esquiva.

En marzo, Lindsay Lohan evitó entrar en prisión tras acordar con las autoridades someterse a un nuevo tratamiento de rehabilitación en una clínica durante tres meses.

Lohan llegó a esa situación por mentir a la policía en un accidente de tráfico que se vio envuelta en junio de 2012 mientras se encontraba en libertad condicional por un delito de hurto que cometió en 2011.

La actriz evitó así una posible condena de 180 días de cárcel dada su reincidencia.

El alcohol y sus problemas al volante son un denominador común en las andanzas de Lohan que en 2005, cuando aún era menor de edad, ya asistía a reuniones de Alcohólicos Anónimos y admitía ser bulímica y consumir drogas.

En agosto de 2007 se declaró culpable de cinco cargos por conducir borracha y poseer drogas, y fue condenada a cuatro días de cárcel, aunque su pena se redujo por un acuerdo judicial y Lohan no pasó ni una noche entre rejas.

Desde aquel año, ingresó varias veces en centros de desintoxicación, fue acusada de dos atropellos y el robo de un abrigo de visón y en 2010 cumplió 13 días de cárcel de una condena de 90 días por reiteradas violaciones de su libertad condicional.

En 2011, los dueños de una joyería angelina la denunciaron por apropiarse indebidamente de un collar y fue sentenciada a 120 días de prisión y 480 horas de servicios a la comunidad, esta vez como limpiadora en un depósito de cadáveres.

Aquella pena se quedó en 5 horas de estancia en prisión y 35 días de arresto domiciliario.

El pasado mes de noviembre fue detenida por una presunta agresión a una mujer en un club nocturno de Nueva York. EFE