En la recta final

Los dos principales candidatos a la presidencia de Venezuela entraron en la recta final de una encendida campaña proselitista, entre señalamientos del oficialismo de un supuesto plan para desconocer los resultados y desestabilizar los comicios del domingo.

Por E. EDUARDO CASTILLO/ Associated Press

A tres días de la jornada electoral, el mando de las fuerzas armadas señaló el miércoles que respetarán y harán respetar los resultados de las elecciones.

“Lo que decida el pueblo venezolano será acatado y respetado y lo haremos respetar”, dijo el ministro de Defensa venezolano, almirante en jefe Diego Molero, quien ha sido acusado por la oposición de asumir posiciones a favor del candidato oficialista y presidente encargado, Nicolás Maduro.

El mando militar se reunió con miembros del Consejo Nacional Electoral, el cual anunció que el miércoles comenzaron a ser desplegadas por el país las máquinas de votación que serán utilizadas el domingo.

En la penúltima jornada de la campaña electoral, el líder de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, aseguró el miércoles a la televisión estatal que ha recibido información sobre una supuesta maquinación desde la oposición para no aceptar los resultados de los comicios presidenciales ante lo que consideró “la inminencia de una derrota”.

Los comentarios del legislador oficialista ocurren un día después de que el ministro del Interior, Néstor Reverol, también dio a conocer dos audios como supuestas pruebas de una conspiración de mercenarios salvadoreños en la que también han tratado de involucrar a la oposición.

La campaña presidencial para los comicios en los que se elegirá al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez concluye la medianoche del jueves.

Maduro se ha mantenido a la cabeza de las preferencias electorales sobre su rival Henrique Capriles, quien compite por segunda ocasión a la primera magistratura por la oposición. Capriles ha negado planes de desestabilización.

Para Antonio Cova, sociólogo y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas, los señalamientos sobre el supuesto plan de desestabilización y desconocimiento de las elecciones es parte de la estrategia política del oficialismo para atacar a la oposición.

“Es un argumento que nadie se lo cree”, dijo el experto a The Associated Press, para quien es parte de la continuación de las teorías de conspiración que ha mencionado en las últimas semanas el candidato oficialista, incluida la supuesta posibilidad de que alguien pudo haber inoculado a Chávez el cáncer que le causó la muerte.

Cova, sin embargo, dijo que la posibilidad de que la oposición pueda desconocer los resultados dependerá en realidad de si el margen de diferencia es muy cerrado, por ejemplo, “si la diferencia es por dos, tres puntos apenas”.

Carlos Ocariz, director del comando de campaña de Capriles, dijo el miércoles en rueda de prensa que en la campaña presidencial los representantes del oficialismo “han inventado historias” y han dicho “muchas mentiras”, lo que a su juicio sólo muestra su “desesperación”.

Cabello mencionó como supuestas pruebas un documento que presuntos integrantes de un grupo opositor enviaron al Consejo Nacional Electoral en el que advierten que no reconocerán los resultados.

María Elena Arenas, una abogada venezolana mencionada por Cabello como una de las firmantes del documento, rechazó que ella o las otras personas señaladas por el legislador hayan suscrito ese texto.

“No aprobamos el documento”, dijo Arenas a The Associated Press y agregó que lo único que sí “queremos son elecciones auténticas, que se respete la constitución”.

Cabello también dijo que tenía un correo electrónico entre un asesor de Capriles, Armando Briquet, y un miembro de la organización civil local defensora del voto llamada Esdata en el que también se mencionaría la posibilidad de desconocer los resultados.

Tarde en la noche del miércoles, la televisora de noticias Globovisión reportó que agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) se presentaron en un edificio del municipio capitalino de Baruta, en el sureste de Caracas, aparentemente en busca de Briquet.

“Los vecinos aseguraron que Briquet no vive en dicha residencia desde hace varios meses, pero frecuenta el lugar con regularidad”, indicó en su reporte de Globovisión.

A través de su cuenta en la red social de Twitter, Briquet escribió: “Estoy haciendo campaña. Leo de algunos vecinos que me espera el Sebin, ya veremos qué quieren”.

Ni la organización ni Briquet respondieron a una solicitud de la AP para conocer su posición. El asesor de Capriles ya ha negado en el pasado acusaciones oficialistas de que también estaría detrás del plan de conspiración con mercenarios salvadoreños.

El candidato oficialista firmó la víspera un documento de la autoridad electoral en el que se compromete a respetar los resultados de los comicios y pese a los señalamientos oficialistas, Capriles también dijo que reconocerá lo que decidan los venezolanos en las urnas.

“Si ustedes nos eligen a un burgués para que vaya a (el palacio presidencial de) Miraflores, ¿qué me queda a mí? Reconocer la voluntad del pueblo”, dijo Maduro el miércoles desde el estado andino de Trujillo en referencia a la posibilidad de que gane Capriles. “Así lo firmé”, añadió.

En seguida, sin embargo, aseguró que él será el ganador el domingo. “Si ustedes eligen, como van a elegir, a un hijo de Chávez, a un obrero para presidente, también debe ser reconocida la decisión del pueblo”, dijo.

Autoproclamado “hijo” de Chávez, Maduro ha utilizado varios calificativos contra Capriles, incluido “burguesito” y “caprichito”.

“Me comprometo a respetar y hacer respetar la voluntad del pueblo venezolano”, señaló un desplegado firmado por Capriles y publicado el miércoles en la prensa venezolana. “En razón de lo cual, exijo al candidato del gobierno que igualmente se someta y acepte los designios del pueblo venezolano”.

Chávez murió el 5 de marzo a raíz del cáncer que lo aquejaba desde 2011, lo que obligó a las autoridades a convocar a elecciones.

Maduro ha echado mano de la figura de Chávez para respaldar su campaña.