Ni tu, ni yo, ninguno de los dos… ¡colisión de frente!

En algún momento de la vida todos hemos pasado por el incómodo momento de toparnos a alguien de frente y decidir el mismo camino, cortésmente arrimarse juntos al mismo lado e incómodamente hacerlo nuevamente hasta que alguna de las dos personas deja de moverse y deja decidir a la otra.

Jamás lo habíamos visto en versión automotriz.