Henrique Capriles: ¡Hoy todos podemos cambiar el país!

Estoy seguro de que la gran mayoría de los venezolanos queremos lo mismo: un país donde todos podamos vivir tranquilos, donde la posibilidad de crecer esté abierta para todos, un país cuyo futuro construyamos entre todos. Todos. Esa palabra es muy importante un día como hoy, cuando nuestro voto se convierte en la manera de cambiar a Venezuela y convertirla en el país que merecemos, que soñamos, que haremos realidad.

La participación de todos es fundamental. Ésa podría ser la primera lección que los venezolanos le demos al mundo como inicio de una nueva época, de una nueva era democrática, del futuro. Cada venezolano debe ir a votar y manifestar sus convicciones de una manera honesta y valiente. Sin dejarse manipular por chantajes. Sin odios. Sin miedo. ¡Hoy es el día para que cada uno haga posible el país que sueña!

Esperanza, fe y valentía

Esperanza, fe y valentía

Tengo mucho tiempo recorriendo el país. Pocos líderes políticos pueden decir lo mismo, pues a Venezuela entera le consta el esfuerzo que hemos puesto en recorrer todo nuestro territorio para concebir un proyecto que brinde una esperanza verdadera a cada uno de mis hermanos y mis hermanas. Conozco de cerca los problemas que vive nuestro pueblo y los conozco de su propio testimonio, de caminar junto a mis hermanos, de ver la realidad a los ojos y sin miedo.

¡Nadie puede tener miedo si sabe que el futuro va a ser mejor! Pero la ineficacia de décadas, agravada en estos últimos años, hace que los habitantes de los Andes, de los Llanos, de la Selva, de Guayana, de Oriente, de Occidente y de nuestras islas sigan teniendo los mismos problemas que hace años. Y sé que todos deseamos soluciones que permitan algo mucho más importante y más grande: poder imaginar un futuro.

Y hoy todos vamos a decidir entre dos opciones de futuro posibles. Por eso cada uno de nosotros debe asegurarse de que nuestros hermanos y hermanas hagan posible su participación en esta decisión que marcará nuestra vida por años. Votar es mucho más que sumar una cifra a un resultado: votar es creer que merecemos un país mejor, votar es manifestarse a favor de lo que merece nuestro país, votar es formar parte del futuro.

Imagine por un momento lo que quiere para usted y para los suyos y revise las condiciones del país donde vivimos ahora. Imagine cuanto puede hacer usted por convertirlo en un lugar que se parezca a lo que sus hijos merecen y revise cuál es el futuro que quiere para ellos. Imagine que todos podemos formar parte de un país sin exclusión donde la voz de cada uno sea respetada, escuchada e incorporada a una Venezuela a la que pertenezcamos todos.

¡Yo sé que una Venezuela unida y sin exclusiones es posible! Y sé que muchos de quienes tienen otra tendencia política también quieren ver esa Venezuela. Creo que el día de hoy es el que hemos estado esperando para demostrarle al mundo que hemos aprendido la lección, que sabemos qué es lo que tenemos y cuánto podemos hacer con eso. Creo que hoy es el día en que la esperanza dejará de ser un instrumento de la extorsión y que la valentía llenará el alma de quienes vayan a ejercer el voto para hacerlo a favor de su futuro.

Necesitamos que llegue la solución a cada problema de cada venezolano. Necesitamos construir el país entre todos. Necesitamos el apoyo y el esfuerzo de todos. Es hora de que un proyecto de futuro lo convoque y de eso se trata la decisión de hoy. Y esa decisión la tomaremos entre todos.

Es función de cada venezolano despertar en el otro el ánimo que lo involucre en esta decisión que nos incluye. Las naciones que han dejado sus decisiones en manos de alguien más, en manos de otro, en manos de un extraño, no han sido ejemplo de progreso sino de largos períodos de oscuridad. Por eso cada uno de nosotros se convierte en mucho más que un movilizador durante una fecha electoral: somos los custodios de la democracia, los protagonistas de la historia, los responsables del futuro.

Creo que hoy es el día en que Venezuela nos convoca a vencer el miedo. Pero para lograrlo todos somos imprescindibles. ¡Pueden llegar por fin los buenos tiempos que llevamos tanto tiempo esperando! Hoy todo se trata de confianza. Y la confianza es algo que ha sido determinante en mi vida política. Por eso la respeto tanto, por eso la fortalezco con cada compromiso, por eso me he dedicado a esto: a servirle al pueblo venezolano y dejar en eso mi vida.

Confío en cada uno de ustedes. Confío en que cada quien haga lo que le corresponde. Confìo en que somos más los que queremos un país mejor. Si todos asistimos a ejercer el deber del voto, si todos entendemos cuán importante es nuestra participación el día de hoy, entonces el futuro y Venezuela serán indetenibles y nuestros. No hay manera de detener a la verdad.

Todos a votar, porque Venezuela somos todos. Digamos con orgullo esa frase que nos llena por saber cuánto satisface el deber cumplido: ¡Yo soy venezolano!

Gracias por tu confianza, Venezuela. ¡Que Dios nos bendiga a todos! El futuro es nuestro.