Descubren a estudiante de 3° grado vendiendo droga en escuela del Zulia

(Foto Panorama)

“Policía te tengo que decir algo: mi amiguito vende un polvito blanco que no sé qué es, pero sé que no es bueno”, dijo un niño de 9 años, estudiante de una escuela primaria de San Francisco. Esta frase alarmó al oficial de vigilancia escolar por lo que iniciaron la investigación y hallaron a un alumno de 3º grado vendiendo marihuana a sus compañeros de 5º y 6º.

Marelvis Romero, directora de la Policía Escolar de San Francisco, detalló que el menor guardaba la droga en el morral donde llevaba sus útliles a la escuela, y peor aún, sus padres eran quienes se la daban. “El niño dijo que sus papás lo mandaban a vender las sustancias ilícitas dentro del plantel. Quisimos detenerlos, pero no volvieron a enviar al alumno a la escuela y se mudaron”.

“En envoltorios de cebollita o pitillos llevan a los planteles educativos los estupefacientes para vender a sus compañeros, muchas veces manipulados por sus propios padres o personas externas que los envuelven”, denunció Romero.

Las sustancias estupefacientes más frecuentes en los planteles educativos son la marihuana y el crack, que llevan en sus bolsos, en los zapatos o entre los uniformes y arman todo un negocio dentro los espacios educativos. “Se pasan la droga en los pasillos o buscan los lugares menos transitados para hacer el intercambio”, refirió Romero.

“En lo que va de año hemos detectado ya 24 casos de microtráfico en colegios y liceos. Ha disminuido un 72% en comparación con el primer trimestre del año pasado cuando se hallaron 267”, explicó la jefa policial y agregó que en cuanto a casos de consumo, en 2012 hubo 264 y en 2013 van 5.
Indicó que las parroquias del sur con más incidencias son Francisco Ochoa y San Francisco. “Llevamos 12 detenidos, entre ellos padres de estudiantes y otros integrantes de estos grupos delictivos que captan a los menores fuera de los planteles y ofreciéndoles dinero, teléfonos o juegos costosos los embaucan dentro del delito. También hay casos en los que los mantienen amenazados y por eso se ven obligados a vender la droga”.
Por su parte, el coronel Francisco Tavera, comandante de la Guardia del Pueblo, señaló que otro modus operandi es que los alumnos pagan por la droga en los pasillos, pero la entregan en los baños. “Detrás de la poceta o encima de los separadores de los sanitarios la dejan para que sus ‘clientes’ la tomen, luego de canecerla”.
“Nuestros operativos de seguridad escolar constan de acercarnos a las aulas y darles charlas a los menores para que estén informados y eviten caer en el delito del microtrafico”, dijo Tavera.

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