Capriles: Una guía para que tengamos éxito en el análisis de la “Escena del Crimen Electoral”, por Ignacio Gainzarain

¿Cómo es esa foto de torcer la voluntad popular? ¿Cómo se puede visualizar una escena de ese crimen electoral?

Crimen, según la Real Academia Española es: “(Del lat. Crimen): 1. m. Delito grave; 2. m. Acción indebida o reprensible; 3. m. Acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien.” Además tenemos los conceptos de: 1.- Crimen de lesa humanidad;   2. Crimen de apartheid.

La palabra delito a su vez tiene las siguientes acepciones:  (De delicto). 1. m. Culpa, quebrantamiento de la ley; 2. m. Acción o cosa reprobable. Comer tanto es un delito. Es un delito gastar tanto en un traje; 3. m. Der. Acción u omisión voluntaria o imprudente penada por la ley.

Y vistos en áreas tendríamos: ~ común. 1. m. Der. delito que no es político.  ~ de lesa majestad. 1. m. Der. En derecho antiguo, delito que se cometía contra la vida del soberano o sus familiares.  ~ de sangre. 1. m. Der. delito que causa lesión corporal grave o muerte.  ~ político. 1. m. Der. delito que establecen los sistemas autoritarios en defensa de su propio régimen.

Y aparece la frase Cuerpo del Delito: (Der.) Cosa en que, o con que, se ha cometido un delito, o en la cual existen las señales de él.

En Venezuela, la “Escena del Crimen”, típico nombre de una serie policial que trataría, por ejemplo, cualquiera de los 21.000 homicidios del año pasado, podría dar origen a una novedosa serie que analizaría lo sucedido en las 18 elecciones de la Venezuela contemporánea.

Si pensamos el caso del 14 de abril, la violación de la Voluntad Popular se hallaría repartida en treinta y nueve mil mesas electorales, con sus respectivas “cosas”, que en este serían: las urnas electorales, los cuadernos electorales, las captahuellas y máquinas de votación, y las recientes estaciones de información al elector.

Imagínense si hay trabajo por hacer.

Es por ello, que entender la verdadera naturaleza de esta “escena”, pasa por entender que está constituida por miles de pequeñas “escenas del crimen”, que se hallan en las 39.000 mesas de votación (no todas serán escenas del crimen, solo unas miles, donde se ejecuta el proceso de torcer la voluntad popular).

Entonces, para meterse de lleno en esa macro escena del crimen, necesitamos de un guión. Y también de un acuerdo político con el Comando Simón Bolívar, que hasta hace tres días bendecía el sistema electoral electrónico.

Ese guión debería incorporar lo siguiente:

1.- la presión popular para que el CNE convoque en menos de 15 días la instalación de todos los centros electorales para:

a.- Auditoría de las papeletas y cotejo con los cuadernos electorales y el acta de escrutinio, y de existir, la constancia de verificación ciudadana;

b.- Sorteo público del dos porciento (2%) de las máquinas de votación y las respectivas estaciones de información electoral, para los efectos de la auditoría de los equipos, todo ello en función de comprobar que guardan los equipos en la memoria, y que transmiten sus programas;

2.- Creación del Comité de Auditoría Integral de los cuadernos electorales, con la finalidad de tener la cifra de electores que violaron la ley, ya sea porque votaron varias veces en diferentes centros, o porque no existen o no son ubicables, o porque no existen documentos que acrediten su cualidad de elector (partida de nacimiento, gaceta de naturalización).

3.- En el caso de la captahuella, la puesta en escena de un experimento público que evalúe si este dispositivo está en capacidad de chequear las 19 millones de huellas de los electores en tiempo real (ver ¡ El Experimento Henrique, el Experimento !, http://gainzaedmat.blogspot.com/2012/06/el-experimento-henrique-el-experimento.html)

El primer paso es necesario porque:

a.- los únicos autorizados a abrir las cajas selladas son los miembros de la mesa correspondiente a esa caja;

b.- es la manera más rápida de contar todo en una mañana, y tener resultados exactos de comparación de las actas, con los cuadernos y la constancia de verificación ciudadana en los casos que ésta exista. Y esto develaría si existen el equivalente al 54% de mesas auditadas, o si esto también forma parte de la gran mentira;

c.- el sorteo de los equipos electrónicos a auditar, sería conocido por todos, y se establecería públicamente el procedimiento a realizar. Es de suponer que tanto cajas como equipos están todavía cerca de los respectivos centros de votación. Los miembros de mesa tendrían que anotar los seriales de los mismos, para dejar constancia de la relación mesa número xx- equipo serial yy.

El segundo paso, correspondería a tener una especie de auditoría del componente activo del Registro Electoral, ése que está reflejado en las personas que votaron y estamparon su huella dactilar en el respectivo cuaderno electoral.

Esto implicaría que se debería evaluar la posibilidad de realizar un proceso de escaneado de los cuadernos electorales, para tenerlos en una base de datos independiente, a los efectos de evaluar las huellas y las cédulas de identidad. Esto permitiría estudiar en profundidad la “salud” del Registro Electoral, y los vicios presentes en este medio tan importante de la “escena del crimen”.

Y sea dicho de paso, al exigir que publiquen la dirección de residencia de los supuestos electores, el mismo pueblo organizado en comités de contraloría electoral podría ayudar a ubicarlos rápidamente, si es que existen.

El tercer paso permitirá explicarle muy fácilmente a todos los ciudadanos, lo que nosotros hemos llamado la gran falacia del CNE.

¿Y por qué es tan importante tener éxito en este desafío?

El éxito en esta iniciativa popular, sería la jugada estratégica que permitiría iniciar el camino para relegitimar todos los poderes, empezando por el Poder Ejecutivo, y siguiendo por el Legislativo.

Los beneficios serían los siguientes:

Primero: establecer la verdadera naturaleza del Sistema Electoral venezolano.

Segundo: obtener la respuesta a la pregunta clave: ¿Dónde está el fraude?

Tercero: Cuando la gente vea con sus propios ojos, que el Registro Electoral está seriamente viciado, que las máquinas sirvieron para cambiar resultados, lo que le viene al Régimen es Joropo y del bueno.

Personalmente creo, que el CNE y los distintos poderes se van a empeñar en impedir esa revisión a fondo de la escena del crimen. Y allí habrán perdido la batalla comunicacional, lo que representa el principio del fin, al hacer público y notorio, que en el CNE hay gato encerrado.

Pero también creo, que para el éxito de este reto, hace falta que Capriles acepte que se equivocó con el Sistema Electoral Electrónico. Hace falta que reconozca que lo sencillo era lo correcto (contar todos lo votos, eliminar la captahuella, auditar a fondo el RE), y no como se empeñaron sus técnicos en meter a toda costa a la sociedad democrática en las fauces del lobo que sustenta la arquitectura de los poderes públicos.

Trabajar juntos, pueblo y técnicos, a través de una forma sencilla de explicar como se estudia la escena del crimen, nos colocaría de una en el camino de la futura “transición democrática”. Y esa sería la verdadera naturaleza de la UNIDAD, tema que trabajaremos en el siguiente artículo.

En fin, si los ciudadanos lo pensamos con calma, nos daremos cuenta que tenemos todo lo necesario para desenmascarar este perverso sistema electoral, que nos ha sumergido en una larga noche de 14 años, llamada la 5ta República.

CAPRILES: si eres humilde cosecharás más gente a la causa del cambio pacífico en Venezuela.

CAPRILES: vete a la yugular del sistema electoral.

@igaztelu      www.gainzaedmat.blogspot.com