Tensión en Francia por matrimonio gay

La tensión aumenta en Francia al acercarse la fecha de adopción de la ley que autoriza el matrimonio homosexual, lo que llevó al presidente François Hollande a denunciar el jueves los actos “homófobos” y “violentos”, al día siguiente de que se registraran nuevos choques en una manifestación y una agresión a un bar gay.

“Hay actos homófobos. Se han cometido actos violentos” dijo Hollande, señalando que el derecho de manifestar no debe “degenerar” en ataques a los “bienes públicos” ni “a las personas”.

El presidente pidió que las “manifestaciones se desarrollen pacíficamente” y que “no se impida a los parlamentarios hacer su trabajo”.

La Asamblea Nacional (Cámara Baja) examina en segunda lectura desde el miércoles el proyecto de ley que autoriza el matrimonio homosexual, cuya adopción definitiva está prevista el martes próximo.

El jueves, la tensión de los debates hizo que se suspendiera la sesión, cuando un diputado de la derecha, Philippe Cochet afirmó que “se asesina a nuestros hijos”, en respuesta a la ministra de Justicia, Christiane Taubira, que dijo tener la impresión de asistir a “un mal western spaghetti”.

Escraches, agresiones, amenazas

El miércoles por la noche, varios miles de opositores al matrimonio homosexual se manifestaron una vez más cerca de la Asamblea Nacional. Como es el caso desde hace varias semanas, se registraron choques al terminar la manifestación. Según la policía, fueron detenidas 11 personas.

Poco antes, la policía había detenido a otras 24 personas que trataban de realizar una contra manifestación enarbolando una banderola con la frase “La homofobia mata” y gritando “fachos, fuera de nuestro barrio”.

En la avenida de los Campos Elíseos se dañaron automóviles y mobiliario urbano. Militantes de extrema derecha agredieron también a periodistas, a uno de los cuales le rompieron la cámara.

El colectivo “Manifestación para todos”, organizado para oponerse al “matrimonio para todos” previsto en el proyecto de ley, parece estar cada vez más desbordado por los grupos de extrema derecha y de católicos integristas.

El colectivo llamó a dos nuevas manifestaciones en París el 21 y el 23 de abril.

Pero entre tanto se multiplican las acciones intempestivas, como escraches de políticos favorables a la ley, tentativa de acampada delante de la Asamblea y bloqueo de un tren. Dos diputados socialistas del oeste de Francia denunciaron el jueves que recibieron amenazas de muerte y de secuestro.

También se registraron agresiones homófobas, como el miércoles por la noche, cuando tres empleados de un bar gay de Lille (norte) fueron levemente heridos por cuatro hombres que los atacaron. Los agresores fueron detenidos posteriormente.

El ministro del Interior, Manuel Valls, hizo el jueves un llamado a “la responsabilidad de todos”, dando cuenta de “actos particularmente graves” y criticando “los discursos de odio” y los “actos homófobos”.

En la derecha, el presidente de la UMP, Jean-François Copé, condenó el jueves los actos de homofobia “abyectos”, pero rechazó toda “amalgama” entre éstos y la mayoría de los opositores al matrimonio gay. AFP