La violencia con que nacen las estrellas se siente más allá de su galaxia

Un equipo de astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha constatado que las violentas explosiones que dan lugar al nacimiento de nuevas estrellas tienen efectos más allá de su propia galaxia, informó hoy la institución científica desde su sede en Alemania.

Las observaciones han demostrado que estos acontecimientos pueden afectar al gas galáctico a distancias veinte veces superiores al tamaño visible de la galaxia, lo que altera su evolución y la manera en que la materia y la energía son repartidas por el Universo.

Durante estas explosiones, que fueron más habituales en el Universo temprano, nacen cientos de millones de estrellas y su efecto combinado puede derivar en un viento poderoso que viaja fuera de la galaxia.

Hasta ahora se sabía que estos vientos podían afectar a la galaxia donde se origina la explosión, pero estas nuevas investigaciones muestran que su efecto es mayor de lo que se suponía.

El equipo de trabajo observó 20 galaxias cercanas, algunas de las cuales albergaban este tipo de explosiones, y encontró que los vientos que acompañan estos procesos eran capaces de ionizar el gas a una distancia de hasta 650.000 años luz desde el centro galáctico.

Se trata de la primera evidencia observada de forma directa sobre el tema ya que, según explicó uno de los miembros del equipo de astrónomos, Vivienne Wild, “el extenso material alrededor de las galaxias es difícil de estudiar ya que es apenas perceptible”.

Según Wild, el estudio “es importante ya que estos envoltorios de gas frío contienen pistas vitales sobre cómo las galaxias crecen, procesan la masa y la energía y finalmente mueren”.

El equipo utilizó para su investigación el instrumento Cosmic Origins Spectrograph (COS) del telescopio espacial Hubble, un proyecto internacional surgido de la colaboración entre la ESA y la NASA.

“Las explosiones de formación de estrellas son un fenómeno importante ya que no sólo dictan la futura evolución de una galaxia individual sino que también influyen en el ciclo de la materia y la energía en el Universo como un todo”, dijo uno de los miembros del equipo, Timothy Heckman. EFE