La hija de Raúl Castro sufre en EEUU las mismas restricciones de viaje que impone Cuba

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha negado un permiso de viaje aMariela Castro, hija del presidente cubano, Raúl Castro, para viajar desde Nueva York -donde tenía previsto asistir a reuniones en la ONU- a Filadelfia para recibir el próximo 4 de mayo un premio por sus actividades a favor de los derechos de los homosexuales, informa Ep. abc.es

(foto EFE)

Mariela Castro, que dirige el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y es una firme defensora de la comunidad LGTB, solicitó permiso para asistir a un acto organizado por Equality Forum, aprovechando su estancia en Nueva York en unas jornadas de Naciones Unidas. Sin embargo, las autoridades estadounidenses se lo denegaron, cumpliendo así con la norma que limita los viajes de responsables cubanos que acuden a la sede de la ONU.

Sin salir de La Habana

En caso de recibir visado, como ocurre con Mariela Castro, no podrá salir más allá de un radio de 25 millas de Manhattan, sin un permiso anticipado, según informó el diario «El Nuevo Herald». El periódico recordó que el Gobierno cubano impone restricciones similares a los diplomáticos estadounidenses en La Habana, quienes no pueden salir de la provincia de La Habana sin un permiso especial del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.

La noticia de que a la hija de Raúl Castro se le ha negado salir de Nueva York la dio a conocer Equality Forum, que se quejó esta semana de que no iba a poder hablar el 4 de mayo y recibir el Premio de Aliado Internacional por la Igualdad LGBT durante una conferencia en Filadelfia. Cuba iba a ser además el país invitado en la cumbre de este año.

«Durante los últimos 11 años, Equality Forum ha invitado a líderes de la nación invitada para que asistan. En el caso de los que han necesitado visado, todos se han aprobado», lamentó el director ejecutivo del Forum, Malcolm Lazin, en un comunicado. «Es chocante que nuestro Departamento de Estado niegue a la señora Castro que viaje a una cumbre de derechos civiles, especialmente una celebrada en la cuna de nuestra democracia que venera las libertades de palabra y de reunión», subrayó. Mariela Castro «dirige la principal organización LGBT cubana que ofrece apoyo y servicios a jóvenes y ancianos LGBT, brinda educación y prevención sobre el VIH y las enfermedades de transmisión sexual, y combate la homofobia», incidió Lazin. «Estos son valores compartidos que merecen el derecho de ser escuchados más allá de los sistemas políticos», defendió.

El año pasado, el Departamento de Estado sí permitió a Mariela Castro viajar a actos en Nueva York y San Francisco, lo generó polémica entre algunos congresistas republicanos y demócratas e incluso críticas por parte del entonces candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney.