Rafael Muci-Mendoza: Luchamos con altura y mesura por desenmascarar el más grande fraude electoral…

Con rostro apenado y ojos enrojecidos e hinchados de tanto incontenible llanto, Manuel, mi jardinero, expresa entre jipidos que le mataron su hijo de 22 años, compañero de su diario faenar. ¨Sólo compraba un perro caliente¨ -me dice-. Cuatro heridas fatales de esas balas bajo control del Sebim le segaron la vida, ¡carne de pueblo! ¿Qué decirle? Un ¨lo siento mucho¨ no sirve de nada. Se me quiebra la voz y se me revuelve el zambo, ¡Ruines! La ¨involución¨ cobarde protegida por guardaespaldas creó una jauría armada y ahora no puede ni quiere desarmarla, pues sirve a sus abyectos fines.

Hace 5 meses el dueño del circo no está… una parálisis degenerativa, progresiva, total y profunda se ha posado en todo el estamento gubernamental; el impuesto presidente está pasmado del frío visceral que produce el no saber qué hacer ni a quién recurrir. ¡Mucho camisón pa´Petra! En medio del pánico, sus escasas neuronas gradualmente pierden funcionamiento y mueren; mal pronóstico el confundir estetoscopio con telescopio: simbolismo de no querer auscultar de cerca el pecho adolorido para sentir el jadeo del otro; tan sólo querer ver de lejos, donde el hálito constrictado le sea forastero, anticipo de un estrepitoso fracaso; y para colmo, la gringa Jackson le enrostra que orina más lejos que él… Su gabinete de perdedores, últimos de sus clases, presagia peores nuevas para un rico pobre país… La paliza del 14A les ha entumecido el entendimiento y las motoneuronas de la acción han cesado sus funciones.

Pero a nosotros nos ocurre lo contrario, luchamos con altura y mesura por desenmascarar el más grande fraude electoral alguna vez cometido con la venia de los cuatro monstruos divinos del chavismo.

Para que la luz pueda brillar intensamente, la oscuridad debe estar presente…

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