Alexander Guerrero E.: El discurso económico radical y suicida de Maduro…

……incomprensible, en medio de una colosal crisis política y económica, en modo de “el sistema se hunde, haz peso”, ó el gobierno no comprende la severidad de la crisis creada por el mismo, o huye hacia adelante apostando topo a todo en el malecón de La Habana……

Venezuela vive una situación política probablemente terminal para el modelo de colectivización a lo cubano que se intenta construir desde 1999, en medio de una fuerte -sencillo y sin tecnicismos para que nos comprendan propios y extraños- crisis económica. Por crisis económica, aunque un término no adecuado, al menos desde un punto de vista netamente intuitivo, la gente de a pie lo entiende como escasez bienes y servicios, inflación, maxidevaluación, escasez de dólares, desempleo; todo causado por una mediocre administración de las instituciones encargadas de lo fiscal y lo monetario, por incumplimiento de las leyes, por un proceso legislativo discriminatorio de la propiedad privada, del irrespeto a los derechos de propiedad y libertades económicas.

La crisis política…..

Todo eso condujo a una crisis política causada por un liderazgo político empeñado en la construcción de una sociedad comunista a la cubana. La crisis tuvo su epicentro en la muerte de Chávez, quien por azar del futuro escogería ese momento para irse, en medio de una colosal crisis de pagos, tanto fiscal como de balanza de pagos causadas bajo su liderazgo político. Así, la crisis de pagos mencionada, como parte de su legado, explotaría en la cara de sus camaradas sucesores. El segundo tiempo de la crisis política vendría con la selección del Presidente temporal y de las elecciones para elegir Presidente para el periodo constitucional siguiente. Este proceso electoral acabó con el liderazgo del partido de gobierno, el reemplazo político resultó en un fiasco, lo que creó el vacío para que el proceso electoral seleccionando un líder –Henrique Capriles- que hoy reclama fraude y se dirige a impugnar las elecciones, y que el gobierno y las instituciones que contrala busca silenciar.

El gobierno atrapado en la ilegitimidad.

La legalidad se puede imponer inclusive sobre los fusiles, pero la legitimidad del gobierno en la calle, no existe; su comportamiento errático es consecuencia de la carencia de legitimidad que deviene producto del establecimiento de un régimen sin contrapesos ni equilibrio institucional. La fiscalía, el poder judicial, y el legislativo han sido políticamente secuestrados, para bien del régimen de Maduro, se quede o se vaya, en virtud de la auditoria y el recuento de votos, es vital que se siente sobre una base de legitimidad.

Sobre Maduro y el gobierno pesa una crisis de legitimidad, en el ampliamente aceptado sentido weberiano (Max Weber) del concepto, que exige que un líder político debe tener el sentido de ley, el carisma y la tradición, y Maduro no las tiene, los poderes sin equilibrio ni balance tratan de construirla a la fuerza del argumento político, pero sobre su elección pesa una enorme duda cartesiana que pone su legalidad en cuestión y por ello su legitimidad. Contrario a Chávez, Maduro fue pensado por heredero, ello quizás sea viable en Corea del Norte o Siria, pero no en Occidente.

Chávez pese a la serios problemas de legalidad que sobre el tenia medio país, empujaba su legitimidad a base de carisma y tradición, algo que Maduro, ni nadie, no podrá hereda, simplemente no es endosable. Por ello, será un gobierno de corto alcance. Esta crisis política pesa toneladas sobre la economía, colocando sobre el régimen la fuerza de las dos tenazas de una sociedad moderna, lo político y lo económico. La economía no levantará hasta tanto la crisis política por carencia de legitimidad del gobierno desaparezca. Maduro no parece comprenderlo, como tampoco los poderes públicos. En el hundimiento del Titanic se perdieron músicos, dueños, y trabajadores y unos cuantos excéntricos millonarios.

En un setting muy complejo, el Presidente juramentado parece no comprender la magnitud del problema, su discurso económico luce poco menos que suicida, y lejos de crear las condiciones para un ajuste natural de precios y reglas, asume un radicalismo, que el imagina puede ser su escape route, nada adecuado para reflotar la economía ya bajo severa contracción; por el contrario, pareciera no entender que la profunda crisis de pagos traerá maxidevaluaciones y el riesgo de una hiperinflación, en medio de una fuerte contracción económica. Sin embargo, debo señalar que las maxidevaluaciones e hiperinflación secuencial en cierta forma proveen al gobierno de recursos fiscales.

……..y la económica; crisis fiscal y de balanza de pagos: la descapitalización de PDVSA

En realidad, esa crisis de pagos, fiscal y de balanza de pagos, las llamadas crisis mellizas, suele ser el “llegadero” de un largo cuadro de irresponsabilidad fiscal, una política de expansión fiscal suicida políticamente inducida que se arrastra por varios años; el gobierno había decidido comerse la gallina de los huevos de oro descapitalizando a PDVSA, para exprimirla fiscalmente. PDVSA no invirtió, desconoció contratos, los canjeó por empresas mixtas, con el resultado esperado, dada la enorme presión fiscal sobre ella, que la producción en esas empresas se estancara y hasta se redujera.

Ese proceso de descapitalización fue “compensado” con un voluminoso endeudamiento de largo plazo de PDVSA, utilizado esencialmente para financiar el gasto social, terminaría eventualmente debilitando su posición financiera. PDVSA apartada hace más de dos años de los mercados financieros tiene que servir su deuda, con lo cual sus pasivos conforman una fuerte restricción financiera y económica lo cual afecta adicionalmente su performance indusrrial, Los fondos disponibles para sus propias actividades industriales y capitalización fueron trasferidos al fisco, el gobierno con ellos estaría fundando el nuevo país: casi 5 millones de venezolanos dependerían del Presupuesto del Sector Público, ningún fisco, ni siquira el de un país petrolero, soportaría tal grado de desfachatez fiscal.

Deterioro de los valores de exportación de petróleo

El impacto industrial de esa ruinosa administración de PDVSA fundada bajo la presión fiscal de intereses de corporaciones políticas y militares en el gobierno lo observamos en dos planos, superpuestos uno del otro. En el primero, en la caída de la producción de petróleo, la cual a la fecha suma unos 2.7 millones de barriles/día, unos 500 mil barriles diarios menos, que refleja una caída de la capacidad o potencial de producción, y que ha resultado en un karma dado el elevado precio del petróleo en el mercado internacional por el ímpetu de la demanda asiática. En un segundo plano, esta vez, bajo intereses políticos geopolíticos dirigidos a defender envolventemente -desde afuera- la revolución.

Los costos por la defensa de la revolución, fiscales y financieros, se juntaron con principios crematísticos en arreglos no transparentes, opacos empotrados en acuerdos mercantilistas para proveer renta al gobierno y sus socios políticos y mercantiles en los acuerdos con Cuba, China, Petrocaribe y otros acuerdos bilaterales destinados al canje de petróleo por vitualla diversa, víveres y frutos y obras con Brasil, Argentina, Uruguay, Nicaragua, Irán, Bielorrusia, etc.

El derrumbe de la contribución fiscal petrolera

En ese sentido, la caída de la producción y el uso del petróleo para la defensa de la revolución, afectaron en conjunto los valores de exportación del petróleo. Acotemos que de los 2,7 millones de barriles diarios, cerca de 800 mil b/día no solo no producen caja al fisco, sino que reducen la contribución fiscal de PDVSA, con lo cual se conecta a la cadena de hechos políticos y económicos que han reducido la capacidad productiva de PDVSA. El petróleo vendido a China en el marco del “crédito chino” tampoco produce contribución fiscal, ni regalías ni impuestos.

La caída de los valores de exportación del petróleo puede ser mejor observada si evaluamos la contribución fiscal de PDVSA y asociados por barril de petróleo producido, nuestros cálculos estiman valores de producción, léase efectivo en caja de PDVSA de una tercera parte de lo hipotéticamente se reflejaría si la exportación de petróleo no estuviera sujeta a los acuerdos con Cuba, tampoco en la forma del crédito chino, ni en los múltiples acuerdos bilaterales y multilaterales (PetroCaribe) firmados por el gobierno. En redondo, es aparentemente fácil calcular cuánto nos estaría costando –fiscalmente y en términos de balanza de pagos, reservas internacionales- el crédito chino (petróleo por electrodomésticos y efectivo al gobierno); el acuerdo con Cuba (médicos y penetración política y militar) y acuerdos multilaterales de petróleo por caraotas, quesos uruguayos y carnes,pollos argentinos y brasileños de mala calidad, etc.

El BCV y la inflación para financiar a PDVSA

Los déficits de caja de esta suicida estrategia petrolera fueron cubiertos parcial y financieramente con la acumulación de una cuantiosa deuda de largo plazo de PDVSA, fenómeno que llega a su fin a finales del 2011, fecha desde la cual PDVSA detuvo la emisión de deuda en dólares. La reforma del BCV del 2011, salida de los laboratorios químicos financieros y monetarios de la revolución, ayudo a sustituir la deuda de PDVSA de dólares por bolívares impresos desde el BCV a cambio de unos papeles de deuda que sabemos terminarían en el BCV el mismo camino que los billetes viejos e inservibles: los hornos. Este financiamiento monetario del BCV a PDVSA en los hechos es un financiamiento del déficit fiscal del gobierno por cuanto la caída de la contribución fiscal de PDVSA estaría siendo apalancada desde el BCV, al igual que el pago a los proveedores locales del consorcio alimenticio-petrolero.

El gobierno compensa su ingreso, maxi-devaluando.

Podemos resumir que la crisis fiscal y de balanza de pagos, las llamadas crisis mellizas porque llegan en tándem, tienen en común, como es evidente, el mismo fenómeno económico. Explico. La caída de los valores de exportación de petróleo descrita arriba indujo la caída de la contribución fiscal –ingreso fiscal petróleo- y simultáneamente redujo las transferencias de PDVSA a Fonden, a la par que redujo el volumen de divisas que PDVSA vende al BCV, para adquirir los bolívares con los cuales cancela su contribución fiscal y otros gastos -fiscales- que PDVSA asume y que es denominado “gasto social”.

La profunda crisis fiscal en curso se caracteriza entonces por una brusca caída en los ingresos fiscales petroleros (50% del ingreso fiscal) en bolívares; el anverso de esta crisis fiscal, la crisis en balanza de pagos, se define como la caída en las reservas internacionales, por menor venta de divisas al BCV. Ello explica, no solamente las dos maxidevaluaciones de Maduro-Giordani-Merentes  – cuya culpa Maduro se la endosó a Chávez, quien no podía decir que él no tenía nada que ver con eso - de Febrero (47%) y la devaluación camuflageada del 100% de la subasta de hace cinco semanas que llevo inclusive al trio mencionado a esconder los precios a los cuales fueron colocados en subasta los miserables 200 millones de dólares en Marzo pasado, sino también los rezagos de CADIVI que ya sobrepasan los seis meses desde la aprobación técnica.

Acotemos que tendremos en el corto plazo otras maxidevaluaciones, el fisco esta sin dinero y dispone por ahora de la liquidez que el BCV imprime sin paz con la miseria y que sabemos será el inicio de una hiperinflación que nos espera en el mediano plazo, en la medida que la situación fiscal y de balanza de pagos se intensifiquen, y de lo cual, al parecer no parece haber vuelta.

Que hace el gobierno ?

La contracción en curso, estimada por nosotros para 2013 de (-8%), una inflación de 45%, sin descuidar que el escenario es de hiperinflación, habiendo ya entrado en su umbral. El cierre de empresas y la contracción del sector servicios y del intenso proceso de desinversión del sector manufaturero privado afectado severamente por la escasez de divisas, su racionamiento y de las maxidevaluaciones, impactarán el desempleo, son consecuencia del racionamiento extremo de divisas, actualmente en curso. Las dificultades económicas extremas están apenas en su comienzo, el nuevo gobierno disfruta su comunismo a la cubana, y como la orquesta del Titanic, le pone música de fondo a su radicalismo, el mejor récipe para una eyección pronta y segura.

Economist, PhD. (London University)
www.alexanderguerrero.com
@alexguerreoe