Corto y Picante: “El Malo y el Peor” por @fariasjoseluis

Corto y Picante: “El Malo y el Peor” por @fariasjoseluis

Las caretas se cayeron hace rato. Aquí todo el mundo sabe quien es quien. Entre ToriPollo y el Teniente no hay diferencias. Buscar desavenencias entre ambos, presuntamente para tratar de dividirlos, es perder el tiempo. Como diría la vieja consigna: “la misma vaina son”

La agresión fascista en la Asamblea Nacional perpetrada contra los diputados democráticos fue una emboscaba planeada por ese dúo del mal con la asesoría del G2 cubano. Así quedó demostrado en las declaraciones de ToriPollo sobre semejante ruindad. Para él la sangre en el rostro de Borges fue un maquillaje hecho por el maquillador de Tibisay Lucena, la inflamación en el rostro de María Corina fue una “papera” después de vieja y la visita al piso de Américo de Gracia fue producto de un resbalón de borracho.

La conversación que confesó ToriPollo haber sostenido con Diosdado para “restablecer la paz” en el parlamento debió discurrir más o menos así:





-Epa pana

-Qué tal bro

-Te quedó bello todo

-Te gustó?

-Mucho, estuvo mejor que el Circo Del Sol

-Para que tú veas, Carreño no sirve de mucho pero dirigió todo a la perfección. No descuido ningún detalle

-Pero creo que se pasaron con María Corina, hasta Cilia me dijo que la victimizamos

-Tranquilo, a esa tigra mariposa le lancé la catira “golda”. Podía haberme aruñado y yo tenía que cuidarme jeje

-Verga ¿y Soto Rojas no lanzó unas manos?

-Creo que lo le gustó la vaina.

-¡Yo gocé una bola!

– Y eso que no la vistes en vivo

– Bla, bla, bla

-“Tenquius”

En medio de tantas vilezas, el Teniente, con el aval de su socio, ha confesado en varias ocasiones: “Chávez era el que nos frenaba”. Por lo cual pudiera pensarse que el Difunto no era el loco sino el Director del psiquiátrico. Se sienten libres para cualquier fechoría.

Queda claro entonces que aquí uno no es el “bueno” y el otro es el”malo”. En todo caso lo que hay es uno “malo” y el otro es el “peor”. Escoja usted quién es quién.