Unidad rechaza actitud de Maduro en contra de la Comunidad Internacional

(Foto archivo News Report)

 

La Unidad Democrática emitió un comunicado en rechazo a las recientes declaraciones del presidente Nicolás Maduro en contra del canciller peruano, quien habría pedido diálogo entre los venezolanos.

Va por muy mal camino la conducción de las relaciones internacionales del gobierno de Nicolás Maduro. Le quedan muy mal esos desplantes ante llamados serios y respetuosos de la Comunidad Internacional en razón de la severa crisis política que vivimos en Venezuela. Pretender trasladar al plano internacional el lenguaje agresivo que utiliza para confrontar a los opositores, no da beneficios a este gobierno de precaria legitimidad.

El mundo entero debe haber visto con asombro la reacción de Maduro ante las declaraciones del Canciller peruano donde plantea que UNASUR evalúe fijar posición frente a la crisis política que vive Venezuela en estos momentos.

No se trata, como lo afirmó Nicolás Maduro , de una “falta de respeto contra Venezuela”. No señor, el planteamiento del Ministro de Relaciones Exteriores de Perú, en su condición portavoz de UNASUR, es la que corresponde a unos gobiernos crecientemente preocupados por las cobardes agresiones contra la oposición venezolana como las ocurridas el martes contra los diputados de la Unidad en la Asamblea Nacional; la arbitraria decisión de quitarles el derecho de palabra en las sesiones; la salvaje represión a los estudiantes en Barquisimeto, las amenazas de despido a los empleados públicos, el hostigamiento y acoso a los medios privados de comunicación o las detenciones ilegales a dirigentes opositores.

Pues no, no es una falta de respeto a Venezuela. Esa es la actitud responsable que asumen los gobiernos que creen en la democracia como espacio de diálogo, de tolerancia y de respeto al adversario. Es el comportamiento de quienes creen que el ejercicio democrático pasa por respetar los derechos humanos, la libertad de opinión, la libertad de disentir y de poder manifestar pacíficamente.
El “llamado a consultas” al embajador venezolano en Lima es una señal de debilidad de un gobierno sin legitimidad democrática que quiere llevar la confrontación interna al plano de las relaciones internacionales.

Ya lo hicieron también con el Ministro de Asuntos Exteriores de España a quien llamaron “impertinente” y lo emplazaron a “sacar sus narices de Venezuela” por haber manifestado su disposición de mediar para “bajar las tensiones” en la grave crisis política que atraviesa Venezuela, si le fuera formulado ese pedido. Allí también, anunciaron el retiro del embajador de Venezuela en Madrid.
Así mismo calificaron de “inmoral”, “injerencista” y “cínico” el comunicado del Secretario General de la OEA en el que expresó preocupación por la falta de diálogo en Venezuela.

Como lo dijo un respetado pastor de la iglesia católica venezolana: “sin el reconocimiento del adversario en igualdad de derechos no hay democracia civilizada ni paz”

Las alarmas se encienden en la comunidad internacional. No nos callaremos ni dentro ni fuera de Venezuela. Llevaremos nuestras denuncias a todas partes y a todos los foros hasta que Venezuela recupere la democracia.