TSJ: Cuadernos de votación son imprescindibles para confirmar legitimidad de resultados

Foto Prensa Tribunal Supremo de Justicia

La Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha determinado que contrastar los cuadernos de votación, con las actas de escrutinio y las papeletas depositadas en las urnas electorales son indicadores imprescindibles para confirmar o descartar inconsistencias numéricas en las mesas electorales.

Esta aclaratoria sobre los cuadernos de votación apareció en la sentencia N° 111 del 26 de septiembre de 2009, que dirimió una impugnación interpuesta por Hugo Alí Urbina que reclamó “vicio de inconsistencia numérica” en las elecciones de alcalde del municipio Atures del estado Amazonas. Los magistrados decidieron anular las actas de escrutinio donde se comprobaron incongruencias numéricas que obligó a repetir las votaciones en las mesas electorales afectadas.

El Comando Simón Bolívar introdujo este jueves un recurso de impugnación total del proceso electoral del 14 de abril, que de obtener la razón conduciría a la repetición de las elecciones.

Una de las pruebas aportadas por la oposición es el supuesto cambio de las condiciones de la auditoría por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), que rechazó incluir los cuadernos de votación entre los elementos a inspeccionar.

“Con esa actitud, el Consejo impidió el examen transparente de información electoral que es pública, y que permitirá acreditar cómo el resultado oficial del 14 de abril no es un resultado legítimo”, reza uno de los puntos del escrito consignado ante la Sala Electoral.

El recurso interpuesto intenta convencer a la mayoría de los cinco magistrados de la Sala Electoral que “antes, durante y después de las elecciones se realizaron actos de abuso de poder y violencia que influyeron determinadamente en los resultados oficiales que ha anunciado el Consejo Nacional Electoral”.

Margen pequeño

José Ignacio Hernández, profesor en Derecho Administrativo en las universidades Central de Venezuela y Católica Andrés Bello e investigador de Derecho Electoral, valoró como sólida la solicitud de impugnación de las elecciones del 14 de abril porque documenta una serie de desviaciones suficientes para otorgar un mínimo margen de victoria de Maduro.

“En la historia venezolana ha habido muchos casos de recursos por nulidad de las elecciones, cohecho, abusos, fraude, pero esta es inédita porque es la primera vez que se impugna una elección presidencial”, dijo Hernández.

La solicitud de impugnación evitó denunciar llanamente las elecciones del 14 de abril como fraudulentas, en cambio, matizó este término al añadir que se trató de un caso de “corrupción electoral”.

La cautela en clamar inequívocamente fraude responde a la alta exigencia para el denunciante, ya que pasa por “probar la acción humana de engañar al electorado por medio de maniobras capaces de afectar el resultado de la elección de que se trate, en las fases de conformación del Registro Electoral, de las votaciones o del escrutinio”, como se lee en la sentencia N° 105 del 2002, sobre vicios de nulidad electoral en unas elecciones municipales de Amazonas.

“Este juicio no tiene que ver con que hubo fraude con el sistema automatizado de las elecciones, es decir, no se cuestiona que la gente votó por uno y su voto fue para otro candidato. Aquí se están cuestionando las condiciones del proceso electoral, los abusos, los desequilibrios, la intimidación, el voto asistido que pudieron haber coartado el derecho a votar de muchos electores”, dijo Hernández.

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