Llegada de carne y arroz causa alboroto

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El desespero invadió a quienes esperaban por entrar a Bicentenario Sur. Las mil 500 personas que esperaban por su turno no querían mantenerse en la cola, estaban hastiados de la interminable fila de humanos que quería comprar los productos alimenticios para su familia. Tanto fue el alboroto que armaron a las 9.15 de la mañana, aproximadamente, que lograron romper la puerta principal del centro comercial.

En las instalaciones se encontraban dos policías nacionales, quienes alertaron de la situación y pidieron refuerzos para impedir que la multitud entrara con violencia al mercado. “Parecían perros y gatos, matándose por los paquetes de arroz y las bandejas de carne”, relató una fuente vinculada al negocio.

Pero la presencia policial no tardó en presentarse. Luego del incidente se mantuvo la Policía en las instalaciones para prevenir otro episodio de anarquía dentro del Bicentenario. Los propietarios y arrendatarios bajaron las santamarías para que no saquearan sus negocios. Durante el episodio de violencia nadie resultó herido. Trascendió que un niño, de unos dos años, se le extravió a su abuela.

“Metieron presas a cuatro mujeres que le cayeron a golpes a un policía nacional cuando este intentaba mediar entre ellas, pues se agarraban por unos paquetes de carne”.

Conflictos en Centro Sur

Los conatos de violencia parecen ser comunes en el centro comercial. Representantes de algunos locales aseguraron que pese a la vigilancia privada, los funcionarios no pueden controlar la entrada de las cientos de personas que se aglomeran en las puertas principales y que el condominio del centro comercial no implementa nuevos planes para evitar el desorden.

Además del hecho ocurrido ayer, el centro comercial tiene historial de conflictos. El pasado 24 de diciembre un supuesto enfrentamiento entre atracadores y policías mantuvo en zozobra a los visitantes. También ocurrió un hecho similar en 2011, cuando atracaron a los trabajadores de una agencia de telefonía móvil y dispararon dentro de los pasillos.

Más información en el diario La Verdad.